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Reportaje:Vuelta de los dieciseisavos de la Copa del Rey

Cómo imaginarse el miedo escénico

El psicólogo del Alcorcón mentaliza a la plantilla con sonidos del ambiente que habrá en Chamartín

"El Bernabéu provoca en nuestros rivales un miedo escénico que nosotros debemos aprovechar". Jorge Valdano definió así al público de Chamartín ante las grandes remontadas europeas protagonizadas por el club a mediados de los ochenta. Esta noche el Alcorcón se mide a ese miedo, pero llega avisado. "Nos hemos preparado como para cualquier otro partido, pero por supuesto que hemos trabajado lo del miedo escénico".

Gúber García, psicólogo del equipo desde el año pasado, es consciente del calado que tiene jugar una eliminatoria de vuelta en el campo del Madrid, y con el rival obligado a remontar, y ha realizado una preparación psicológica específica para ello: "Hemos usado técnicas de visualización". Esa técnica se basa en hacer imaginar al futbolista qué es lo que tiene por delante, con algo tan sencillo como es cerrar los ojos, dejando la mente en un estado de calma, permitiéndole imaginar una situación específica. "Trabajamos con la imaginación y con sonidos de un ambiente parecido. Pretendemos crear un clima parecido". Algo esencial, toda vez que su equipo es un segunda B que juega en campos que cuentan con una capacidad media de unos 5.000 espectadores. Hoy lo hará ante 80.000 (el Madrid anunció la semana pasada que no quedaban entradas). Un graderío del que saldrán miles de gritos, pitidos, acompañados por bocinas con las que presionar al rival. "La clave es que no jugaremos sólo contra el Madrid, también contra el público, el ambiente y el árbitro, factores que pueden influir en el partido y los deberemos tener en cuenta", analiza el psicólogo.

Tras empatar el domingo por la tarde en Cáceres, poco tiempo ha tenido García para mentalizar a la plantilla antes de la visita al Bernabéu. Ayer, tras la recuperación matinal, el equipo, que anoche se concentró de cara al partido, trabajó bajo sus indicaciones, que se extenderán hasta poco antes de que ruede el balón.

Para los 90 minutos posteriores ya no habrá planificación posible: "En el fútbol todo es impredecible. No se puede controlar, pero les daré las claves para todo lo que pueda suceder". García ha trabajado con la plantilla también con la idea de ser eliminados: "Llegamos como invitados, y ellos saben bien que no es su responsabilidad pasar la eliminatoria. Han asimilado que pueden no pasar. Si perdemos no habremos fracasado". El presidente Esteban Márquez es el primero que cree en esa posibilidad, pero también es el primero en quitarle hierro. "Si las cosas les salen bien y nos ganan, pues será mala suerte".

García explica que, para mentalizarlos, no ha servido recordar la paliza de hace 15 días. "Es una historia distinta. El rival es el mismo, pero con una actitud muy diferente. Saben que deben dar lo mejor de sí, pero también que el rival es más fuerte. Sabemos qué somos: un equipo de Segunda B. Somos humildes: el Madrid es mejor equipo", acepta el psicólogo.

Anquela, el entrenador, es otro punto capital: "En lo psicológico es la pieza más importante, ya que transmite las órdenes a los jugadores, pero también la actitud positiva. Y muchas veces es complicado que el jugador lo asimile todo. Por eso siempre trabajo con los mensajes que emite a lo largo del partido".

"Presión, la justa. Y es Anquela el que decide cuánto es la justa. No hace falta mucho para ponerse nervioso cuando se tiene una responsabilidad como la que tenemos", comenta Márquez. Nicolás Rodríguez, director deportivo del club, recuerda que ya tuvieron, el año pasado, partidos de gran presión para el club: "Entonces jugamos eliminatorias muy importantes para nosotros, la fase de ascenso a Segunda, y siempre lo hicimos atacando al contrario".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de noviembre de 2009