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Entrevista:LUISA ETXENIKE | Escritora

"Es un libro cercano a la realidad, pero es una novela"

Luisa Etxenike (San Sebastián, 1957) reconoce que su emoción al recibir el Premio Euskadi de Literatura por la novela El ángulo ciego resulta mayor por tratarse de un libro que habla de su entorno y llega más profundamente a su intimidad, al hablar de las víctimas del terrorismo. "Está más cerca de mi país, de Euskadi, de experiencias y sentimientos que nos rodean", dice. "El anhelo de felicidad y libertad que se expresa en él no es sólo literario, sino para la realidad".

La autora agradece las referencias del jurado a los aspectos formales de su obra, que amortiguan su preocupación ante el riesgo de que el argumento acabase ocultando la obra literaria. "Es un libro que está cerca de la realidad, pero es una novela. El trabajo literario es la guía para entender el fondo", señala.

"La capacidad de los humanos para defender su libertad es extraordinaria"

Autora de colecciones de relatos y cinco novelas, publicadas en los últimos 12 años, y traductora de Claude Lanzmann, entre otros autores franceses, Etxenike cita a Camus para defender que el escritor debe situarse del lado de los que padecen la historia. El punto de vista de las víctimas le resultó el camino natural para escribir una novela sobre terrorismo. El huérfano de un escolta asesinado en un atentado se siente perdido en el momento inmediatamente posterior al entierro de su padre. En medio del naufragio, apunta Etxenike, la madre se convierte en el refugio de los valores fundamentales, de la lucha por la felicidad y de la recuperación de la figura del padre.

El ángulo ciego al que se refiere el título supone una metáfora sobre el espacio íntimo que no se puede ver y queda a salvo de las agresiones externas, un ámbito de libertad, donde no caben ni el miedo ni las amenazas. "Buscamos ese ángulo ciego y la búsqueda es una forma de no caer en la derrota. Eso es vivir, derrumbarse y levantarse. Los personajes de la novela no renuncian a esa posibilidad", indica la autora.

La brutalidad del asesinato no impide que la historia transmita confianza en el futuro. "La capacidad de los seres humanos para reaccionar, defender su libertad y dar réplica a quienes quieren anularla es extraordinaria", defiende. "No creo en el determinismo; nadie puede acabar con la libertad. No se trata de negar el dolor, sino de asumirlo". Etxenike entiende que no es una postura que peque de optimismo ingenuo: "No sé si es optimismo o realismo, pero los ejemplos que vemos a diario en todo el mundo me animan a pensar que es un optimismo justificado".

Los libros que como El ángulo ciego tratan sobre las víctimas del terrorismo sirven para actualizar su voz, sostiene Etxenike. "Cada vez que alguien los abre, hablan. Los libros tienen una vida larga y se pueden compartir", añade. La escritora donostiarra quiere que la voz de su historia se escuche, sobre todo, entre los más jóvenes, "para que construyan su futuro con respeto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de noviembre de 2009