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A Mariña estuvo 15 días sin helicóptero por una avería

Rescatado el segundo cuerpo del naufragio de Aguiño

Durante dos semanas y hasta el 6 de octubre, el servicio de Salvamento de A Mariña lucense estuvo inoperativo por una avería del helicóptero de la base Pesca II, ubicada en Celeiro, según admitió ayer en el Parlamento la conselleira do Mar, Rosa Quintana. Durante ese período, el Helimer de Alvedro tuvo que desplazarse a Burela para rescatar a una persona despeñada por un acantilado. Ante las críticas del diputado socialista Ismael Rego, la conselleira culpó al contrato de mantenimiento que había suscrito el bipartito con la concesionaria de los helicópteros de la Xunta y avanzó que su departamento estudia si puede sancionarla.

Quintana se comprometió a cambiar el pliego de condiciones a la empresa cuando toque renovarlo. No explicó en cambio por qué la Xunta no obligó a la empresa a reponer la aeronave permitiendo que la costa estuviese desguarnecida. Durante la pasada legislatura, el PP hizo causa de las averías de los helicópteros e impulsó una batería de iniciativas parlamentarias para censurar cada demora.

El mas joven, soldador, era campeón gallego de pesca deportiva

Por otra parte, en Aguiño, la muerte de dos amigos, vecinos de Leiro (Rianxo), tras volcar la lancha en la que salieron a pescar lubinas el martes, junto a un tercero que sí se salvó, ha supuesto "un golpe grande", reconoce el patrón mayor, Baltasar Rodríguez. Aunque ninguno era pescador profesional, todos sabían de su enorme afición.

Uno de ellos, Faustino Rodríguez Rodríguez, el más joven, de 46 años y soldador de profesión, había ganado el Campionato Galego de Pesca Deportiva. También Vicente Figueira Ignacio, de 52 años, asiduo de este tipo de certámenes, era muy apreciado en el pueblo. Se trata de un conocido hostelero de la playa rianxeira de As Cunchas. Según el patrón mayor, "a Vicente ya le había muerto un hermano ahogado cuando andaba a la mejilla".

Alrededor de las 11 de la mañana de ayer, los buzos del Grupo de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil (GEAS) localizaban el cuerpo sin vida del más joven, conocido en la zona como Tino, que fue trasladado en una patrullera hasta el puerto. El operativo de rescate, coordinado por Salvamento Marítimo, se inició a las 18 horas del martes tras la llamada de la mujer de uno de los tripulantes. Cuando los efectivos localizaron la embarcación dieron con el hostelero ya fallecido y con el único superviviente, José Eirás Varela. Este jubilado de 70 años, carpintero de ribera, evoluciona favorablemente en el Clínico de Santiago.

"Llevaban muchos años practicando la pesca deportiva", recuerda Baltasar Rodríguez, que alude a un cuarto habitual que no acudió a la llamada del mar en esta ocasión. "Castigaban así el cuerpo, daba igual que fueran a la lubina o al chopo, eran incansables", dice. Buenos conocedores del entorno de Sálvora, el patrón mayor de Aguiño asegura que "sabían manejarse, no eran unos novatos". Aventura que el siniestro pudo deberse a un golpe de mar en una zona peligrosa del Carreiro de Aguiño, en aguas de Ribeira, que provocó el vuelco de la lancha Cunchiña. El mar "anda tormentoso", relata, "está todo en calma y llegan tres o cuatro golpes que te arruinan".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de octubre de 2009