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Reportaje:

De los 'otakus' a las 'lolitas'

El XV Salón del Manga abre mañana sus puertas dando entrada a la moda japonesa basada en personajes de tebeo

En el parque de Yoyogi, en Tokio, basta sentarse en un banco para disfrutar de unas vistas casi tan raras como las de la taberna galáctica de Star Wars. Allí el visitante encontrará a lolitas, góticas, cosplayers y otros varios grupos de estudiantes que viven su ocio a través de personajes de manga, el cómic japonés. Se trata de tribus urbanas que, como todas, se basan en la estética, pero la suya la copian de personajes fantásticos de tebeos o dibujos animados. Este estilo de vida tiene un componente de moda, la j-fashion, que ha trascendido la temporalidad. Prepárense a ver chicas vestidas como Sailor Moon y muchachos que quieren ser Naruto. Para los paganos: como si Heidi o Marco salieran a la calle, en versión 2.0.

Entre las novedades, el cómic sobre Hitler de un veterano japonés de la guerra

Ya es un estilo. Y por ello el XV Salón del Manga, que empieza mañana en La Farga de L'Hospitalet, dedicará espacio, tiempo y ganas a la moda pop japonesa, que básicamente va destinada a un público joven otrora paradigma de la soledad.

Los otakus, o seguidores del manga, han llegado a manifestarse por su libertad en Akihabara, el distrito tecnológico de Tokio. No es ninguna tontería, el manga es más que una afición en Japón. En sus orígenes, otaku significaba "persona obsesionada que no sale de casa y no para de jugar a juegos y leer manga". Pero ahora el significado es más genérico y se puede traducir como friki. Y han evolucionado, ahora son kawai, es decir, son monos. Un encanto.

Dos diseñadoras niponas darán muestra de esta tendencia. Misako Aoki, que representa la moda Lolita, y Yu Kimura, que se identifica con el estilismo Harajuku (nombre del barrio de Tokio de la ropa japonesa pop), permitirán tocar de primera mano lo que es la j-fashion, la moda mona. Una de las exposiciones que podrán verse en La Farga mostrará el trabajo de seis creadores españoles inspirados en este tipo de moda asiática. Todo muy kawai.

El programa de actividades de esta edición del Salón del Manga incluye la celebración del World Cosplay Summit. Se trata del campeonato oficial de España en el que equipos de dos personas caracterizados como personajes de manga, anime (dibujos animados) o videojuegos japoneses realizan una actuación en el escenario.

La presente edición contará, además, con el arte de Ken Niimura (Madrid, 1981). El autor, una de las figuras del manga en España, firmará ejemplares.

El sector editorial vive la crisis como todo el mundo, pero menos. La organización del Salón del Manga espera "mantenerse" a nivel de ocupación, según su director, Carles Santamaría. Eso significa 60.000 personas en cuatro días. Además de la locura de la moda, las editoriales, como Glénat, Norma, Planeta, Panini e Ivrea, lanzan sus novedades.

Las grandes novedades son dos volúmenes. Primero, Ultimate Edition Dr. Slump (Planeta), una remasterización de las aventuras de la niña robot Arale. Pero un plato fuerte del festival es la publicación en castellano de Hitler. La novela gráfica (Glénat), del maestro Shigeru Mizuki, veterano de la II Guerra Mundial. No es la primera vez que Adolf Hitler protagoniza un manga, y en esta ocasión con polémica, ya que es un recorrido por la existencia del genocida austriaco. La distancia que toma Mizuki con el dictador provoca recelos y adhesiones a nivel internacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de octubre de 2009