Aguirre reta a Rajoy e intenta imponer a su 'número dos' en Caja Madrid

El líder del PP comunicó en Copenhague a la presidenta que su elegido era Rodrigo Rato - El PSOE vería bien un candidato como Luis de Guindos

Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha demostrado que tiene un interés desmedido porque Ignacio González, su vicepresidente, sea el próximo número uno de Caja Madrid. Pese a ser un candidato que no cuenta con el apoyo de Mariano Rajoy, presidente del PP, ni de la dirección nacional del PSOE -con el que tiene que pactar- ni del Banco de España, Aguirre insiste en su candidatura.

El asunto se remonta al 2 de octubre, en Copenhague. En los actos de elección de la sede de la sede olímpica para 2016, Rajoy desayunó con Esperanza Aguirre y le comunicó que el candidato del partido tenía que ser Rodrigo Rato, que lo había consultado con él y que estaba de acuerdo, según indicaron fuentes del PP conocedoras de la reunión. Aguirre comentó que era un puesto que Ignacio González le había pedido, por lo que solicitó un tiempo para comunicárselo antes de que fuera oficial la candidatura de Rato. Gallardón no vio problemas con la elección de Rato.

Todos los pactos, pendientes de un recurso que podría paralizar el proceso
González, sin experiencia financiera, proviene de la Administración

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Aparentemente el asunto estaba cerrado hasta que ayer por la mañana un teletipo de Europa Press dice que el PP y el PSOE han acordado que Luis de Guindos sea el próximo presidente de Caja Madrid, la segunda caja más grande de España. Guindos es responsable de la división financiera de PricewaterhouseCoopers (PwC), ex presidente de Lehman Brothers y ex secretario de Estado de Economía con el Gobierno de Aznar. Ambos partidos desmintieron esta información.

Sin embargo, Aguirre antes de conocer los desmentidos, en un acto oficial, lanzó un órdago a Rajoy. La presidenta aseguró que nadie le había hablado de Rato como candidato del partido y afirmó que "no descarta" que el vicepresidente de la Comunidad, Ignacio González, sea el candidato de consenso a la presidencia de Caja Madrid. El secretario general del partido, Francisco Granados, fue más lejos y añadió que "muy probablemente" así será porque habrá una lista de consenso entre los firmantes de un pacto de estabilidad en Caja Madrid, que aglutina la mayoría de fuerzas políticas y sindicales. Aguirre aseveró que a ella la dirección nacional de su partido no le había "dicho nada" de De Guindos y por tanto, no le daba "ninguna credibilidad".

Mariano Rajoy se ha tomado la actitud de Aguirre como un ataque personal, según fuentes del PP, porque considera que intenta aprovechar un momento de debilidad por el caso Gürtel. No obstante, intentará seguir adelante con Rato. Pero lo cierto es que la elección depende de Aguirre porque ella es la que controla a los consejeros de la Asamblea General de Caja Madrid que deben votar al presidente.

Por otro lado, Aguirre recordó un tema clave en esta historia. Cualquier acuerdo está pendiente de que "se desbloquee el recurso que ha presentado el Ayuntamiento de Madrid por considerar que no se adecua la representación en los órganos a lo que debe ser". El plazo para escuchar alegaciones concluye el 2 de noviembre, aunque antes de esta fecha, la jueza podría decir si pueden proseguir las elecciones o paraliza el proceso ante los recursos presentados. Ayer CC OO anunció que también presentará otro recurso al proceso electoral de Caja Madrid.

Mientras tanto, el Gobierno se ha movido para impedir que González dirija Caja Madrid. La primera voz de alarma la puso el Banco de España que considera que no tiene currículum adecuado para un puesto tan delicado, ya que la entidad afronta un momento difícil con caída de beneficios y alta morosidad, y deberá protagonizar fusiones en el corto plazo.

La vicepresidenta del área económica, Elena Salgado, comentó el lunes, ante el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, en una reunión en el Palacio de La Moncloa, que un tema de tanto calado no podía decidirlo el PSOE de Madrid, que es el que ha firmado el pacto de estabilidad con Aguirre. También alegó que Rato podía convertirse en un contrapoder al utilizar la poderosa posición de Caja Madrid para atacar la política económica del Ejecutivo.

En tercer lugar dijo que González no tiene experiencia alguna en materia financiera por lo que aceptarían un candidato del PP, pero de perfil profesional, como Luis de Guindos, y que el vicepresidente fuera Miguel Muñiz, socialista ex presidente del ICO.

Ignacio González (Madrid, 1960), es licenciado en Derecho y funcionario del Cuerpo Técnico Superior del Ayuntamiento de Madrid, al que accedió por oposición en 1984. Su trayectoria profesional ha estado vinculada a la Administración pública, y ha sido delegado del Gobierno para la Extranjería y la Inmigración en el Ministerio del Interior, así como Secretario de Estado para la Administración Pública. También es presidente del Canal de Isabel II.

Tomás Gómez, secretario general de PSM-PSOE, dijo ayer que la organización regional es la que debe decidir y que "no descarta a ningún candidato", aunque no diría nada hasta que se sepa el del PP. Descartó a Muñiz porque al tener más de 70 años no puede ser consejero. El PSM ha sido especialmente agresivo contra González en el Parlamento de Madrid y le ha acusado de mentir, despreciar la legalidad, de ser un personaje "no admisible en una democracia moderna" y de no entender lo que es la ética. Dirigentes del PSOE temen que su líder madrileño, Tomás Gómez, haya pactado con Ignacio González el futuro de Caja Madrid para arreglar sus propios problemas internos y ahora no pueda dar marcha atrás.

Ignacio González, sentado, mientras Tomás Gómez saluda a Esperanza Aguirre el pasado septiembre en Madrid.
Ignacio González, sentado, mientras Tomás Gómez saluda a Esperanza Aguirre el pasado septiembre en Madrid.LUIS SEVILLANO

El beneficio de la entidad cae un 45%

Caja Madrid se prepara para un 2010 "muy difícil", según fuentes de la entidad, por lo que ha optado por reforzar su balance y el capital. Hasta septiembre pasado, logró un beneficio neto de 622,3 millones, un 44,8% menos que en el mismo periodo del año anterior. Hasta junio había ganado 575 millones, por lo que parte de lo ganado este trimestre se ha ido a provisiones. La caja justificó el descenso de resultados por el necesario aumento de las dotaciones para hacer frente a la futura morosidad.

Entre julio y septiembre ha destinado 114 millones a dotaciones "para preservar la calidad y fortaleza del balance", según la caja. La morosidad ha pasado del 3,57% de hace un año al 5,38%, mientras la tasa de cobertura ha caído desde el 60,3% de septiembre de 2008 hasta el 40,2%. No obstante, Caja Madrid ha mejorado estos ratios en lo que va de año.

Los recursos de clientes han subido un 7% y el crédito al sector privado se ha elevado un 0,9%. Caja Madrid cree que cerrará el año con una mora en el entorno del 5%. Fuentes de Caja Madrid negaron que todo el conflicto político afectara a la actividad ordinaria ni al equipo directivo. También dijeron que los clientes no piensan en los cambios del presidente cuando hacen negocios con la entidad. Estas fuentes comentaron que no se gestiona pensando en el corto plazo y que "nunca ha tenido que venir nadie a esta entidad a hacer ajustes de 300 millones", en alusión a posibles problemas de la caja. Respecto a CCM, dijeron que era la caja con la que tienen más redundancias de oficinas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 21 de octubre de 2009.

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