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La financiación irregular del PP valenciano

El PP distribuye un argumentario sobre el "montaje ilegal de la policía"

Rajoy guarda silencio mientras se extiende la preocupación en el partido

La cúpula del PP se reunirá hoy para tomar una decisión sobre cómo afrontar la nueva crisis del caso Gürtel, la de la financiación ilegal en la Comunidad Valenciana. A la espera de esa estrategia, Mariano Rajoy mantiene un silencio total -lo que se interpreta en el PP como un cierto distanciamiento frente al apoyo cerrado en el caso de los trajes de Camps-, pero ha ordenado repartir un argumentarlo a todos sus dirigentes de contenido muy agresivo.

"El informe policial es un montaje, urdido y manipulado por la policía gubernativa con el fin de presentar al PP de la Comunidad Valenciana como un partido con financiación irregular", asegura el documento interno. El texto, elaborado el viernes, contiene acusaciones gravísimas englobadas en la teoría de la conspiración. "Sobreseído el asunto [de los trajes de Camps] se hace ahora ya descaradamente por la policía", sentencia. "El informe no se ha ordenado por ningún tribunal ni juzgado: actuación ilegal. Tampoco por la fiscalía. La policía lo elabora, por sí y ante sí, utilizando medios y actuaciones que sólo estarían autorizadas si un juez o tribunal lo hubieran ordenado. Se trata por tanto de una actuación ilegal de la policía, que depende directamente, como se ve en el membrete del encabezamiento, del Ministro del Interior", sentencia el argumentario, obviando que todos los datos contenidos en el informe se basan en grabaciones autorizadas por un juez o en documentos contables encontrados en el registro de la sede de Orange Market, también con autorización judicial. "Al haber sido rechazado dos veces por el Tribunal de Valencia, se filtra con el único objetivo de dañar", insiste.

"Esto no es como lo de los trajes, que a la gente le parecía una chorrada", sentencia un dirigente

El texto concluye con un análisis sobre la relación de Orange Market con las constructoras que, según el informe, habrían financiado ilegalmente al PP. "Se trata de las cinco empresas más importantes en el sector de la Comunidad Valenciana, con muchos años de colaboración con las Administraciones valencianas, con independencia del partido que las gobierne. Los contratos que se relacionan en el informe han sido todos ellos adjudicados públicamente; de hecho, el informe se limita a relacionar las adjudicaciones publicadas en el Boletín Oficial.Ninguna de estas adjudicaciones ha sido impugnada. No se aporta ni un solo indicio de conexión o mediación para trato de favor alguno. Resulta ridículo pretender que empresas de la entidad, solvencia y antigüedad mencionadas recurrieran al Sr. Pérez [El Bigotes] para la obtención de concursos. La facturación que tales empresas tuvieran con la Empresa Orange Market es de su estricta responsabilidad empresarial y comercial".

A pesar de este documento, la preocupación se extiende en el PP. El viernes se reunió la cúpula, en la que todos coincidieron en que este asunto era un ataque directo al corazón del partido y había que defenderse. Ése es un sentimiento generalizado, pero a medida que se conocen detalles del informe muchos dirigentes empiezan a pedir en sordina alguna decisión, al menos la dimisión de Ricardo Costa y David Serra, los dos más implicados junto a Vicente Rambla y el propio Camps, que aparecen en todas las conversaciones. "La gente no ve esto como los trajes, que a todo el mundo le parecía una chorrada. Lo que no puede ser es que en Madrid hayan dimitido todos los implicados en Gürtel, incluso antes de ser imputados, y en Valencia nadie", sentencia un dirigente. Rajoy, de momento, parece decidido a esperar alguna decisión judicial y no presionar a Camps, su apoyo fundamental en la batalla interna de 2008. El líder deja en el valenciano la responsabilidad de la gestión de la crisis, y éste parece enrocado en la resistencia numantina.

"Costa no se va a inmolar por la causa, están todos en esto, él debe pensar que no tiene sentido que pague por todos", sentencia otro. En cualquier caso, hay coincidencia en una cosa: esto es un problema interno muy delicado para Rajoy, pero sin consecuencias electorales importantes. "Para los votantes, Gürtel está amortizado, sólo importa la crisis", sentencia un marianista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de septiembre de 2009