Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Feijóo y Rajoy anuncian sanciones si prospera la moción

A. S.,

El presidente del PP, desde Madrid, y el de la Xunta, desde Lugo, lanzaron ayer un mensaje de unidad y reprobación a la moción de censura de Silleda. Mariano Rajoy y Alberto Núñez Feijóo anunciaron que los concejales que vulneren el pacto contra el transfuguismo "no seguirán" en el PP.

"Nuestra postura es absolutamente clara", respondió Núñez Feijóo, quien aseguró que el PP está "en contra de cualquier transfuguismo". El presidente de la Xunta, sin embargo, dejó un margen para la especulación cuando dijo estar "igualmente en contra de cualquier supuesto de ingobernabilidad" que se pueda dar en un Ayuntamiento. Tras esta reflexión, lamentó que en los últimos meses se esté asistiendo a "ciertas descomposiciones" de grupos municipales del PSOE, en referencia a la moción de Benidorm, y "ciertas rupturas" de las coaliciones entre PSOE y BNG. Feijóo se dirigió a los socialistas para pedirles que "se mantengan unidos" y que las coaliciones "duren, por lo menos, hasta el final de la presente legislatura", ya que de no ser así, sostuvo, "al final uno de los perjudicados es el PP". "Y creo que esto no es lo que busca la gente, los ciudadanos quieren gobiernos estables en cada ayuntamiento", concluyó.

Mariano Rajoy hizo frente común con Feijóo en una entrevista a Onda Cero desde Madrid, informa Europa Press. Después de admitir que no está de acuerdo con la moción de Silleda, le tocó el turno a la de Benidorm. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo, "debió actuar con autoridad" para evitarla.

El problema de la moción en la ciudad alicantina, criticada también por el presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, es que "el PP obtuvo mayoría absoluta", repitió Rajoy. "Al final todo el mundo pierde autoridad para decirle a nadie que no haga cosas que no debe hacer", admitió el líder del PP, quien advirtió del "riesgo" que se corre al trasladar a la ciudadanía la imagen de que "aquí vale todo y que cada uno hace lo que quiere". "Yo, aunque gane las elecciones, puedo perderlas porque hay alguien que me quita dos concejales", ilustró el líder de la oposición para tachar esta situación de "disparatada".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de septiembre de 2009