AL CIERRE
Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

¡Vivan la PAZ y las mujeres!

Macroconcierto por la PAZ en La Habana. ¡Lamento que los organizadores (Juanes, Miguel Bosé y los hermanos Castro) no reclamasen la contribución de Barcelona!

Porque a Barcelona le encantan las palabras hermosas y los conceptos empáticos, PAZ, PROGRESO, CULTURA, DIÁLOGO, CIVISMO. Aquí se organizó el Fórum de las Culturas, "la contribución de Barcelona a la PAZ mundial" (sic). Aquí, cuando asesinaron a un intelectual muy apreciado, una locutora de radio supo convertir la manifestación de duelo y repulsa en exigencia (a Aznar) de DIÁLOGO. Aquí, gran número de jóvenes ANTIFASCISTAS están dispuestos a pararle los pies a los fachas en cuanto éstos asoman la nariz. Aquí organizamos una gran manifestación PACÍFICA contra la guerra de Irak. Aquí, los futbolistas locales lucen el escudo de Unicef...

Y a pesar de esta tradición bonista, irenista, blanda, y hasta fofa, cuando los Castro y el amante bandido (corazón corazón malherido) cantan a la PAZ... fíjate bien: a la PAZ, que no puede haber cosa más bonita... no cuentan con nosotros.

Aunque pensándolo bien... "De vegades la pau no és més que això: una buida paraula per a no dir res", decía una canción espléndida de Raimon. En efecto, cierto tipo de sátrapa recurre a la PAZ para mostrar el lado amable de su régimen y movilizar a las masas, o a las élites culturales, en beneficio propio. En organizar congresos internacionales sobre la PAZ, y manifiestos por la PAZ descollaba Willi Munzenberg, jefe de agitprop de Stalin. Más modestamente, Franco, para conmemorar el 25 aniversario de su aplastante victoria, lanzó la inolvidable campaña publicitaria 25 años de PAZ. Los Castro llevan el doble de tiempo rigiendo Cuba con pulso firme, ¿qué menos que un concierto por la PAZ, con mensaje de tolerancia y amor, de abrir caminos y tender puentes, como decía ayer este diario?

Pero Barcelona no estuvo allí, ni estuvo ninguno de los exiliados cubanos que viven entre nosotros. ¡Lástima grande, pues quizá a ellos también les habría gustado "vibrar de corazón" y "disfrutar de lo lindo" en La Habana, y cantarle a la PAZ y a las mujeres, que por algo son regalo del Señor!

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS