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Los escándalos que afectan al PP

"Requerimiento para otras labores"

El parte de espionaje del 27 de mayo de 2008 anota que a las 14.15 el espiado "sale del trabajo y se dirige a la calle Núñez de Balboa 23, restaurante O Cruceiro, y a las 16.50 sale del restaurante anterior y se dirige a la calle del León donde se desmonta el dispositivo a requerimiento para otras labores". Escrita a mano figura la matrícula del coche de la diputada regional madrileña María del Carmen Rodríguez Flores. El espiado es el consejero Alfredo Prada. Ese día recibió en su despacho a dicha parlamentaria; comió en O Cruceiro con varios miembros del Gobierno de Aguirre, y luego acudió a la calle del León, donde existe una tienda vinculada a la Agencia del Menor.

Los posicionamientos telefónicos de los espías prueban que seis agentes de Aguirre están muy cerca: los ex guardias civiles Antonio Coronado, José Luis Caro y José Oreja, los ex policías José Manuel Rodríguez y Roberto Casielles, y su subdirector general, Miguel Castaño. Sus llamadas delatan su presencia en las calles aledañas: Goya, Lagasca, Castelló, Hermosilla... El parte de espionaje marca que a las 16.50 horas levantan el dispositivo de seguimiento "a requerimiento para otras labores".

Justo a las 16.57, Caro recibe una llamada de Castaño, que cuatro minutos antes ha telefoneado a Rodríguez desde la misma calle Castelló. Castaño aseguró a este diario que no recordaba qué orden les dio, pero precisó que siempre les telefoneaba en nombre de Gamón. A partir de la 18.00, este equipo de espías de Aguirre, con Gamón a la cabeza, se desplegaba en otro punto, pero el objetivo cercado ya no era Prada, sino el cuartel general de otros rivales políticos: la sede de los despachos de Gallardón y Cobo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de septiembre de 2009