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Los trabajadores anuncian movilizaciones contra los planes de Magna para Opel

El secretismo que rodea las negociaciones de General Motors (GM) para vender Opel a Magna se complica día a día. El Gobierno de Aragón y los representantes sindicales de su planta en Figueruelas se reunieron ayer con el Ministerio de Industria para ser informados con poco más que lo que habían podido leer en los periódicos. Alemania había pedido el día antes un bote de 4.500 millones de euros para financiar el traspaso, pero sin que nadie hubiera dado a conocer el plan de viabilidad de Magna.

Magna, que ha llegado a un principio de acuerdo como compradora, presentó un plan inicial para reconvertir la marca, que General Motors recibió con recelo. El grupo austriaco-canadiense dijo entonces haberlo modificado. El problema es que nadie sabe los nuevos detalles. "Todo el mundo desconoce el plan de Magna, hasta la propia Opel. Es un escándalo", dijo ayer al término de la reunión Salvador Salas, representante de CC OO en Aragón. Los sindicatos han convocado una serie de movilizaciones, que se iniciarán en Zaragoza el próximo sábado. El cierre del acuerdo, previsto para octubre, podría retrasarse hasta noviembre.

Lo poco que se sabe del plan tampoco convence a los representantes aragoneses. Magna pretende eliminar de la plantilla de Figueruelas a 1.642 empleados y reducir su capacidad industrial de 500.000 a 320.000 unidades, que se fabricarían en la planta de Eisenach, en Alemania. "Esto es un sinsentido", explicó ayer la secretaria general de Industria, Teresa Santero. El nuevo plan de Magna podría incluir un traslado mayor. Algunos dirigentes europeos con plantas de Opel han denunciado que el plan incluye medidas proteccionistas por parte de Alemania. "Trasladar la producción española a Eisenach va contra la eficiencia, porque es más caro, y choca con los principios de la Unión Europea", denuncia el consejero de Economía de Aragón, Alberto Larraz.

El primer ministro de la región de Flandes, Kris Peeters, cuya planta debería desaparecer, dijo que los reguladores europeos elaborarán un "riguroso" examen sobre el plan crediticio propuesto por Alemania. Fritz Henderson, presidente de GM, volvió ayer a defender la operación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de septiembre de 2009