Las consecuencias de la situación económica

La retirada de los 400 euros del IRPF afectaría más a las rentas medias

Los 'mileuristas' serán los principales perjudicados si se elimina por completo

Las rentas medias serán las más castigadas por la subida del IRPF que prepara el Gobierno. Frente a la rotundidad con la que José Luis Rodríguez Zapatero negó que las novedades fiscales vayan a afectar a las rentas del trabajo, una simulación realizada por este diario indica lo contrario. La simulación se ha realizado aplicando las opciones fiscales que el Gobierno ha esbozado (concretamente, la retirada de los 400 euros y el alza de dos puntos en la fiscalidad del ahorro) a los últimos datos oficiales disponibles. Ese ejercicio permite concluir que más de la mitad de los ingresos que Hacienda pretende arañar para cuadrar las cuentas de 2010 los aportarán los mileuristas y los dosmileuristas, si finalmente se aplican las medidas sugeridas por el Ejecutivo.

Hacienda argumenta que la deducción fue una medida coyuntural
La subida a las rentas del capital sí se concentra en quienes más ganan

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El motivo es que la mayor parte de la subida de impuestos en el IRPF provendrá de la retirada de la deducción de 400 euros en el IRPF, que beneficia principalmente a asalariados medios y pensionistas. El impacto cuantitativo de esta medida (más de 4.000 millones anuales si se elimina por completo) supera ampliamente el de la subida de impuestos a las rentas del capital (apenas 1.000 millones), que sí afecta más a quienes más ingresan. Por tanto, la mayor tributación para el ahorro se diluye al considerarla junto con la supresión de los 400 euros. No obstante, cabe la posibilidad de que el Ejecutivo decida mantener esa deducción para las rentas más bajas. Aunque Hacienda no es partidaria, el Ejecutivo se guarda ese as en la manga para negociar con los grupos parlamentarios el apoyo a las cuentas públicas del año próximo.

La deducción de 400 euros se aprobó a mediados de 2008 para aliviar los bolsillos de los contribuyentes -principalmente los de rentas medias- en un momento en que las arcas públicas todavía rebosaban. En líneas generales, se benefician de ella los contribuyentes que ingresan al menos 12.000 euros al año; por debajo de esa cantidad la aportación a Hacienda es mínima, con lo que tampoco hay gran posibilidad de deducción. El impacto crece cuanto menor es la aportación al erario público, pues quitar 400 euros de una cuota de, por ejemplo, 800 representa una rebaja del 50%. Esos mismos contribuyentes que desde el año pasado han aligerado su carga fiscal mediante menores retenciones en las nóminas serán ahora los que carguen con la mayor parte de la subida.

Los mileuristas y algunos con rentas algo superiores (es decir, el tramo comprendido entre 12.000 y 21.000 euros) serán quienes realicen la mayor aportación, según los últimos datos de la Agencia Tributaria, referentes a 2007. Para los 4,7 millones de personas que declaran esos ingresos, los 400 euros suponen un beneficio conjunto de unos 1.900 millones de euros. El dato puede tener un margen de error, ya que esa cifra de contribuyentes recoge todos los conceptos (no sólo trabajo; también ahorro y otras rentas), aunque el grueso de los ingresos por IRPF provienen del trabajo. Además, las cifras manejadas son de hace dos años.

Los 400 euros representan para el tramo siguiente (el de los dosmileuristas, entre 21.000 y 30.000 euros) unos 1.100 millones, cantidad similar a la que aportan quienes ganan entre 30.000 y 60.000 euros. A partir de ese tope, las cantidades son casi inapreciables, en gran medida porque la mayor parte de los declarantes de IRPF se concentra en los tramos medios.

Hacienda argumenta que esa medida se adoptó "para ayudar a las familias a pagar su hipoteca en un momento en que el Euríbor y la inflación eran muy altos". Fue, por tanto, una decisión coyuntural, aunque en su momento se le quiso dar carácter de permanencia.

Al contrario que los 400 euros, la previsible subida de dos puntos en el tipo sobre el ahorro permite recaudar más en los tramos de mayor renta. Esa medida, barajada por el Gobierno aunque aún se desconoce si se aplicará, reportará a las arcas públicas unos 1.000 millones de euros al año. El 78% de esa cantidad la abonarán quienes cobren más de 60.000 euros, sobre todo los verdaderamente ricos (con más de 601.000 euros), que aportarán unos 200 millones más al año si el tipo que grava el capital sube del 18% actual al 20%.

Al considerar las dos medidas en su conjunto (los 400 euros y la subida fiscal al capital), las rentas medias siguen siendo las más afectadas. De los 5.366 millones que el Gobierno busca con esos cambios -según los datos de la simulación, muy similares a los que el Gobierno ha sugerido estos días-, los contribuyentes entre 12.000 y 30.000 euros pagarán el 60%.

Los mileuristas notarán un cambio importante en su factura con Hacienda, pues soportarán una subida media del 24% en el IRPF. Para los dosmileuristas, el alza queda en el 11%. En conjunto, los contribuyentes pagarán un 8% más de media con los dos cambios que tienen más probabilidades de prosperar según lo anunciado hasta ahora.

Queda por despejar una de las mayores incógnitas del jeroglífico fiscal: la subida del IVA. En principio, cualquier subida de impuestos indirectos afecta más a las rentas bajas, pues no está condicionada a ingresos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 16 de septiembre de 2009.

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