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La estrategia de la oposición

"El Partido Popular se opondrá a cualquier subida de impuestos que proponga Zapatero"

El Partido Popular arrancó ayer el curso político en Soutomaior (Pontevedra) con un duro ataque a la gestión económica del Gobierno. El líder de la oposición, Mariano Rajoy, anunció que se opondrán "a cualquier subida de impuestos que pretenda poner en marcha Zapatero" porque, dijo, "significa más paro y más recesión". Tras acusar al presidente del Ejecutivo de ser "una máquina de gastar dinero", afirmó que "con improvisaciones" y "con amenazas a los empresarios" no se pueden sacar adelante políticas sociales. "Está hipotecando y endeudando el país", sentenció apenas 24 horas después de que Zapatero anunciara una subida en los tributos "limitada y temporal".

Una propuesta que, a ojos de la formación conservadora y sin conocerla aún en profundidad, supondrá "darle una vuelta de tuerca más a las maltrechas economías de las familias". Los españoles, añadió, van a tener que "pagar los errores y las gracietas de Zapatero".

Después del paro, explicó Rajoy, el principal problema de España es "la total y absoluta incapacidad del Gobierno para afrontar la crisis". Pintó, pues, un panorama desolador con la caída del PIB, de hasta un 4,2% en el segundo trimestre. "El desplome es de tal magnitud que no encuentra parangón en las últimas cuatro décadas" y mantiene a España "a la cola de Europa". Imposible, añadió, "tomarse en serio a una persona que lleva más de un año engañando a los españoles". Pese a todo, "claro que se puede salir de la crisis", siempre y cuando el Ejecutivo tome nota de las "recetas" del PP.

Ante la invitación al consenso de Zapatero en materia de educación y energía, el PP responde con la propuesta que presentarán en el Congreso sobre la reforma educativa: "Si el señor Rodríguez Zapatero quiere un pacto, como él no ha presentado nada, que vote la propuesta del PP".

La última "chapuza"

Tras criticar la "chapuza" de la ayuda de 420 euros anunciados para un segmento de los desempleados, Rajoy pidió "claridad" para hacer frente a la gripe A. No obstante, y en aras "del interés general de todos los españoles" el nuevo curso, que se anuncia "difícil", contará con las propuestas populares, que pactarán con quienes estimen oportuno.

La polémica que ha sacudido al partido a lo largo del verano no pasó inadvertida en su discurso, si bien no mencionó, por ejemplo, el abandono de sus cargos de tres militantes afectados por algunos de estos escándalos (entre ellos, el ex ministro de Justicia José María Michavila). "Ahora se trata de asustarnos con detenciones televisadas y procesos que, de momento, acaban en nada", en relación al capítulo del Palma Arena en Baleares. Tras criticar la actitud de altos cargos del Ejecutivo, como Teresa Fernández de la Vega o Manuel Chaves, aseguró que, "por uno o por otro procedimiento", ofrecerán explicaciones en las Cortes Generales.

Rajoy cerró un acto en el que los altos cargos del PP gallego cedieron espacio a un inesperado Manuel Fraga que se llevó el grueso de los aplausos. "Tomad buena nota y escuchad lo que tiene que decir Mariano Rajoy", espetó Fraga, ex presidente de la Xunta. Cuando apenas arrancó el líder de la oposición su discurso, Fraga enfilaba la salida y ante el espontáneo aplauso del respetable, a Rajoy no le quedó otra que interrumpir su conferencia con un atropellado "¡Don Manuel, adiós, hasta pronto!". Le esperaban en un almuerzo que iba a celebrarse en Pontedeume.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de agosto de 2009