La Guardia Civil investiga el posible homicidio de una chica de 19 años

La joven desapareció la madrugada del domingo en un pueblo de Ourense

La Guardia Civil y decenas de vecinos buscan desde la madrugada del pasado domingo en Toén, un pequeño pueblo de Ourense, a Laura Alonso Pérez, una chica de 19 años que desapareció tras acudir a una fiesta con sus amigos. Los investigadores admiten que manejan la hipótesis de una muerte violenta, posibilidad que se acrecentó ayer tras el descubrimiento de la chaqueta que la familia de la chica identificó como la que llevaba en el momento de su desaparición. Laura Alonso había recibido en los últimos días algunos mensajes en tono amenazante de un hombre con el que mantuvo una relación sentimental. Lo último que se sabe de ella es que intentó comunicarse con su actual novio, pero éste, que estaba dormido, no cogió el teléfono. Con todo, el teniente de la Guardia Civil que dirige las operaciones, Javier Martín, advirtió: "No podemos perder la esperanza de encontrarla con vida".

Un teléfono móvil de la muchacha recogía amenazas de su ex novio

Unas 80 personas rastrearon ayer, por cuarto día consecutivo, el municipio de Toén, con el apoyo de un helicóptero, ocho guardias civiles a caballo, perros adiestrados y voluntarios de Protección Civil de varios municipios de la comarca, una zona rural, de población muy desperdigada, a seis kilómetros de la ciudad de Ourense. Lanchas zodiac peinaron también el río Miño, próximo al lugar donde desapareció la joven. Laura había salido el domingo con sus amigos y su novio. La última noticia que se tiene de ella fue sobre las tres de la madrugada, cuando envió un mensaje de móvil al novio, de 21 años, diciéndole que había llegado ya a casa. Una hora más tarde, quedó registrada la llamada desde el teléfono de Laura que el joven no contestó.

El coche de la chica fue hallado el lunes a unos cuatro kilómetros de su domicilio y en una zona desviada del camino a casa. También se encontró el teléfono móvil en otra zona del pueblo, distante unos cinco kilómetros del lugar donde apareció el vehículo. En otro lugar alejado de ambos puntos, una vecina se topó ayer con una chaqueta negra que la familia de Laura identificó como la que llevaba la noche de su desaparición.

En los registros efectuados en casa de la chica, la Guardia Civil encontró un segundo teléfono móvil en el que descubrió mensajes recientes y amenazantes de un hombre de 32 años con el que, según los testimonios de vecinos y conocidos, había mantenido hace tiempo una relación complicada. Tanto su actual pareja como su ex novio prestaron declaración ante la Guardia Civil el pasado lunes.

Perros entrenados rastrean el lugar en busca de la joven desaparecida.
Perros entrenados rastrean el lugar en busca de la joven desaparecida.EFE

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