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Más allá de Orión. Más allá de Callao

'Cíclope' es el primer corto español rodado con escenarios en 3D

Esta imagen le recordará algo. Sí, ese Los Ángeles que la película de culto Blade Runner situó en 2019, siempre lluvioso y donde los replicantes recordaban las naves ardiendo más allá de Orión. Pero puede que le despisten los carteles. Se trata del Madrid futurista con coches voladores que ha creado por ordenador el director Carlos Morett para su primer corto, Cíclope. "Aquí has metido muchísimo dinero" y "esto no parece hecho en España" son las dos observaciones que más ha escuchado. Las dos son erróneas. Cíclope dura 10 minutos y es el primer corto español en el que sólo los actores son reales, todo lo demás está generado por ordenador. El capital invertido también es abstracto y consiste en la buena voluntad de un equipo cambiante y la terquedad del director."Madrid es una ciudad que da para todos los géneros. Además ¿por qué los extraterrestres tienen que llegar siempre a Nueva York? Yo vivo aquí y la Gran Vía es mi Quinta Avenida", dice el director. En esta ciudad nada castiza hay taxis voladores, lluvia, bruma, pesimismo, muchos luminosos y los sempiternos carteles en japonés. Una desolada y peligrosa urbe futurista, como manda Hollywood. "La gente me dice que no resulta verosímil, faltan las obras".

El resultado combina ambiente de videojuego y calidad de imagen. Los planos con más capas de gráficos han costado hasta tres meses de trabajo intermitente. "Ésta ha sido una labor artesanal", explica el director, que cuando emprendió el proyecto no sabía que su sueño le costaría cuatro años de frustraciones, fines de semana y vacaciones frente al ordenador, y financiación de su bolsillo. Pero el retraso ha resultado providencial. Cíclope llega al circuito de festivales (y el director espera que también a las salas) en pleno apogeo de la tecnología 3D. Películas como Up, Planet 51, Avatar o Alicia en el País de las Maravillas confirman que, sin darse cuenta, Morett se subió a un carro que ahora se mueve en la dirección correcta y a buena marcha.

"En España se puede hacer lo mismo que en Los Ángeles con menos medios, pero hay que estar muy convencido", comenta Morett. La Comunidad de Madrid le ha concedido una subvención de 8.000 euros. Cuando la reciba irá a parar directamente a los laboratorios de cine y sonido. Mañana tendrá en sus manos la copia definitiva de su obra.

Cíclope es un ejemplo de que si se quiere, se puede. Su director ha montado una productora, Ignoto Planet, sólo para sacar adelante el proyecto. En los créditos del corto hay muchos agradecimientos y sólo siete nombres con sus apellidos que forman un equipo en el que los cargos deben entenderse en un sentido amplio. El denominado director de arte y vestuario ha envejecido y cosido protecciones de patinaje para lograr los ultratecnológicos uniformes de policía que aparecen en el corto. El mismo director pintó de verde el sótano de un chalet prestado para que sirviera de croma -decorado plano sobre el que se superponen los gráficos en 3D-. "Nada está solucionado con dinero", explica.

El resultado se salva con nota. La magia del cine también funciona sustituyendo fondos por un elaborado cóctel de tiempo, tenacidad y amigos bienintencionado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de agosto de 2009