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Los obispos se reúnen con Celaá para defender la clase de religión

La entrevista será el viernes, a instancia de los prelados

Los obispos vascos también van a pasar por el despacho de la consejera de Educación, Isabel Celaá, al igual que lo han hecho todos los agentes del mundo educativo a petición de la propia consejera. Pero en este caso han sido los prelados de las diócesis vascas quienes han dado el primer paso y pidieron a la titular de la cartera de Educación la entrevista. Varias son las cuestiones que preocupan a los obispos, pero la principal es el tratamiento que se da a la asignatura de religión en los institutos. Por lo tanto, este será uno de los temas centrales del contacto, previsto para el próximo viernes en la sede del Gobierno vasco.

Las desavenencias de la Iglesia con el anterior departamento, dirigido por EA, se multiplicaron a lo largo del último curso, hasta el punto de que el pasado mes de marzo llevaron al Ejecutivo a los tribunales. Los obispos presentaron un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) contra el decreto de Bachillerato, que elimina la asignatura alternativa para los alumnos que no se apuntan a las clases de religión, una materia voluntaria. La ausencia de la alternativa supone, según la Iglesia, una sentencia de muerte para la asignatura de religión. En la práctica, los estudiantes de 17 y 18 años que reciben formación católica tienen una hora o dos más de clase a la semana que el resto de sus compañeros. Hasta el pasado curso, el estudiante que no daba religión debía acudir a una clase similar de ética. Pero el nuevo decreto suprimió la alternativa. Los institutos suelen colocar la religión a primera o a última hora de la jornada lectiva, con lo que los alumnos que no la dan entran más tarde o salen antes del instituto.

Las diócesis tienen recurrido el decreto de Bachillerato en el Tribunal Superior

La controversia llegó al punto de que el anterior consejero Tontxu Campos tuvo que dar explicaciones de la medida ante la comisión de Educación del Parlamento. En ese foro, encontró el respaldo de todos los partidos menos del PP. La actual consejera, Isabel Celaá, entonces era portavoz del PSE de educación, defendió el planteamiento de Campos. Esa fue una de las pocas veces que coincidió en algo con el consejero.

La consejera espera el pronunciamiento del Tribunal Superior sobre el recurso presentado y en el caso de que la sentencia resulte desfavorable la acatará, "por supuesto", recalcó en declaraciones a EL PAÍS. "Ahora es el turno de la Justicia. Yo no voy a modificar nada de lo que hay ahora establecido. Es decir, que no se va a recuperar la asignatura alternativa a la religión. Las escuelas ofertan la religión, tal y como obliga la ley. Pero si me piden que ponga ética como alternativa no lo voy a hacer. Voy a respetar lo que hicieron mis predecesores, y si la justicia falla a favor de la Iglesia, lo aceptaremos". Además de la mayoría del Parlamento, el decreto cuenta con el apoyo de la comunidad educativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de julio de 2009