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Málaga ya no bebe en la calle

La Policía Local no registró un solo incidente en el primer viernes sin 'botellón'

Ni hielo y botellas en el suelo, ni el humo de los cigarrillos creando techo. "Un par de grupos de unas siete personas, pero nada", aseguraba un policía local la madrugada del viernes al sábado. La macroquedada en protesta por la supresión del botellón en Málaga, que se había estado gestando esta semana en redes sociales como Tuenti o Facebook para el viernes por la noche en la playa de La Malagueta, quedó en nada. El evento había sido apoyado por más de 3.000 personas, pero las patrullas circularon tranquilas y el Ayuntamiento, de momento, se sale con la suya.

"Si te digo la verdad sí que hemos puesto más denuncias que de costumbre, pero nada, a grupos aislados". La Policía Local no tuvo demasiados problemas en la noche del viernes. Nadie en el paseo de los Curas, la zona en la que, hasta el fin de semana pasado, se permitía beber alcohol en la calle; nadie en la plaza de la Merced, anfitriona que precedió al paseo de los Curas; nadie en el camino de San Rafael, un polígono en el que hay varias discotecas, que entraba en la madrugada del sábado desierto. Y ni un incidente que conste a la autoridad. La semana pasada, en las noches del viernes y el sábado, el paseo de los Curas estaba abarrotado. No cabía un alfiler. Los policías que custodiaban el botellón hablaban, cada día, de unas 3.000 personas. Algun agente pensaba que podría haber "movida" este fin de semana, pues "¿dónde se iba a meter toda el mundo?".

Uno de los miedos del Consistorio es que el botellón se atomizase, que se despedazase y dispersase por la ciudad. El portavoz de IU, Pedro Moreno, emplazaba el viernes al gobierno del PP a que "buscase una alternativa [al paseo de los Curas], para controlar una posible dispersión del fenómeno". De momento no ha hecho falta; el viernes hubo más denuncias de lo habitual por beber en la calle, como dejaba entrever la policía, pero nada que el despliegue anunciado la semana pasada por la municipalidad, 50 agentes, no pudiese controlar.

El viernes fue el primer día en que el botellón estaba prohibido en todas las calles de Málaga. "Igual mañana por la noche [por el sábado] hay algo, pero hoy nada de nada". La policía aguardaba tranquila el segundo capítulo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de julio de 2009