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Reportaje:

Ganarse la vida jugando a las cartas

El casino de Torrelodones se llena de apasionados al póquer en el torneo con el mayor premio en metálico de España, 100.000 euros para el vencedor

"Dentro de unos años los niños no querrán ser Raúl, sino Raúl Paez". Mientras habla de uno de los grandes del póquer español, David Cámara no deja de jugar con las fichas del casino de Torrelodones. A su lado se disputan las semifinales del mayor torneo del país. Al menos por los premios: 100.000 euros para el ganador. La atmósfera de la sala no se parece nada a la imagen cinematográfica de las partidas de póquer. No hay nubes de humo de tabaco, ni vasos de whisky, ni caras desencajadas por la tensión.

"Queremos desterrar la mala imagen de este deporte", afirma Cámara, madrileño de 30 años conocido como Luzago en el mundillo, donde para competir en Internet hay que tener un apodo. "Esto es un deporte de estrategia y debe tener el status que le corresponde". Cámara vive del póquer y se siente orgulloso de ello, porque es lo que más le gusta. Juega siete días a la semana, por Internet o en casinos. Unas ocho horas al día, más las que dedica a leer libros sobre el tema. Es su trabajo. "Con menos esfuerzo del que te pide una carrera, ganas más dinero y vives mejor".

No hay nubes de humo de tabaco, ni vasos de whisky, ni caras desencajadas

"Esto es un deporte de estrategia", asegura un participante

Cámara, que estudió Ciencias Políticas, no quiere concretar cuánto gana al mes con las cartas, pero aclara: "No soy mileurista". Jugaba desde pequeño, pero fue cuando pasó unos meses en Oslo por razones de estudios cuando comprobó que podía vivir del póquer. "Y vivir bien", aclara. En Noruega, que junto con los otros países nórdicos y Estados Unidos está a la vanguardia mundial de este juego de cartas, descubrió el Texas Hold'em. Es la variante que se practica en las grandes competiciones y la que durante todo el fin de semana 160 jugadores (sólo 15 mujeres) se ha disputado en el llamado Full Tilt Poker Series de Madrid. La inscripción en el torneo costaba 1.600 euros y el premio final era realmente apetitoso: 100.000 euros.

Alrededor de las mesas donde ayer se disputaban las semifinales, la expectación era máxima. En las caras de los jugadores sólo se percibía concentración. Cuando alguno perdía sus últimas fichas (todos comenzaron con 20.000 puntos) era despedido con una ovación. "El ambiente de competición es sano". Kiko Lacasa, que no tuvo que pagar la inscripción porque se había clasificado en un torneo previo, compagina el naipe con su otra pasión, el fútbol. Pero se lo toma como un trabajo. "Te lo tienes que plantear así. Aquí el dinero pierde valor, tienes que pensar a largo plazo y evitar jugar cuando tienes problemas o preocupaciones".

Lacasa vive en Gandia, donde compite con el equipo local en tercera división y juega casi todas las noches al póquer. "En el club saben que de lunes a jueves voy al casino y que el viernes me tengo que concentrar para el partido del fin de semana". Por eso no puede participar en todos los torneos de cartas que le gustarían. Para practicar, porque "cuanto más juegas más bueno eres". Él lleva 20 meses con partidas casi diarias y asegura que sólo ha perdido dinero "uno o dos meses". ¿El secreto? Lacasa afirma que lo más importante es conocer a tus rivales. Un trabajo psicológico que se une a la concentración. "Competir en fútbol me ayuda para los momentos difíciles", comenta. Tiene claro que cuando cuelgue las botas se dedicará profesionalmente al póquer.

Es lo que hizo durante cerca de tres años Miguel Fernández, coordinador del torneo patrocinado por la página web Full Tilt. Veterano del póquer español, creó una escuela en Madrid para "una orientación básica del juego". Lo más importante, dice, es "apostar sólo lo que te puedes permitir". Fernández anhela una mayor profesionalización en este juego de cartas. "Según vaya aumentando su difusión irán mejorando las condiciones para los participantes". En España sólo Raúl Paez compite patrocinado, pero "los jóvenes vienen muy preparados y poco a poco los patrocinadores irán entrando". Para cuando eso llegue, quizás se haya estrenado ya la película que Roberto Santiago, otro apasionado que ha competido en Torrelodones, prepara sobre el póquer. "Unirá la tensión del juego con el humor", asegura el director.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de junio de 2009