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Empeoran las perspectivas

Aumenta la fiscalidad de gasolinas y tabaco para ser "más sostenibles"

Carburantes y cigarrillos pagarán a Hacienda entre un 7% y un 10% más

Cuando los Gobiernos tienen que justificar una subida de impuestos acuden a la consabida excusa de que necesitan estos fondos para acometer proyectos como construir carreteras u hospitales. El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero ha innovado también en este terreno, y ha justificado el aumento de la fiscalidad de los carburantes y del tabaco en su deseo de promover una economía más "saludable" y "sostenible".

Ésa fue precisamente la razón que dio ayer la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, tras la aprobación por el Consejo de Ministros de una subida de los impuestos que gravan los carburantes y el tabaco de entre el 7% y el 10%.

Salgado defendió el alto componente medioambiental de la medida, ya que subiendo los impuestos de los carburantes se racionaliza el consumo, se fomenta la eficiencia energética y se reducen las emisiones de CO2. Una explicación un tanto curiosa, si se tiene en cuenta que el Gobierno acaba de aprobar ayudas directas para fomentar la compra de automóviles, que funcionan con esos mismos carburantes.

Pero la medida también persigue un incremento de recaudación. El alza de los impuestos supondrá unos ingresos extra para Hacienda y las comunidades autónomas de 1.097 millones de euros en el caso de los hidrocarburos, y de 1.220 millones en el del tabaco, si se mantiene el nivel de consumo.

El incremento de las tasas de los hidrocarburos será de 2,9 céntimos por litro, tanto para la gasolina y el gasóleo, lo que supone un aumento del 7,2% en el primer caso (hasta los 0,432 euros por litro) y del 10,4% para el segundo (0,307 euros). No obstante, sobre el precio del litro en gasolinera el aumento es del 2,9% para la gasolina, y del 3,31% para el gasóleo.

Casualmente este viernes, el precio de los combustibles ha vuelto a subir, marcando máximos anuales. En la última semana, el litro de gasolina sin plomo de 95 octanos se ha vendido de media a 1,025 euros, después de aumentar más de un 2% respecto a la semana anterior. El gasóleo de automoción se ha encarecido hasta los 0,904 euros, lo que supone un incremento del 3,6%.

Al menos, la medida no afectará a los usos profesionales, como transportistas o taxistas que tienen derecho a la devolución de cualquier incremento merced al acuerdo firmado en enero de 2007 con el Gobierno.

Para Salgado, el encarecimiento del tabaco "desincentivará su consumo y reforzará la sostenibilidad de las cuentas públicas". Con tal plausible motivo, la cajetilla de Marlboro -la más vendida en España- pasa de 3,1 a 3,29 euros (+6,13%) y la de Fortuna, de 2,65 a 2,84 euros (+7,17%).

Como la cajetilla de tabaco ya no está al alcance de todos los bolsillos, y la crisis ha disparado el consumo de picadura de liar como producto sustitutivo de los pitillos, el Gobierno ha establecido un impuesto especial para gravar este tipo de tabaco. Pese a todo, la vicepresidenta ha dicho que esta subida no afecta a las economías más desfavorecidas, como han denunciado algunas asociaciones de consumidores como UCE.

Salgado no es nueva en estas lides saludables. Siendo ministra de Sanidad, su preocupación por la salud pública le llevó a intentar aprobar una ley antialcohol que restringía el consumo de vino y cerveza, así como su publicidad. No se salió con la suya porque el sector vitivinícola y gran parte la opinión pública se levantaron en armas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de junio de 2009