Putin también es columnista

El primer ministro explica cómo se despide a un empleado

Lo único que faltaba: el hombre fuerte de Rusia como columnista. El primer artículo del ex presidente y actual primer ministro Vladímir Putin trata sobre el problema que se plantea cuando debes echar a alguien. La verdad es que a Putin le gusta probar oficios: ha pilotado un bombardero, se ha convertido por unas horas en capitán de submarino nuclear, ha dado clases de yudo -deporte en el que posee un cinturón negro- en vivo y por DVD, ha pintado un cuadro en 15 minutos -que después ha tenido que retocar un profesional y que fue vendido por más de 800.000 euros en una subasta solidaria- e incluso canta.

La firma de Putin adornaba ayer Russki Pioner (El Pionero Ruso), revista mensual en la que publican los hombres influyentes de la política y los negocios. Su director, Andréi Kolésnikov, conoce muy bien a Putin, pues trabajó durante años siguiendo las actividades del hombre fuerte de Rusia para el periódico Kommersant y ha escrito varios libros sobre él.

"¿Por qué es difícil echar a una persona?", es el título de la primera columna de Putin. Él mismo afirma ser contrario a cambiar a la gente porque cada nuevo funcionario le dirá que necesita medio año para orientarse. Por eso, prefiere trabajar con lo que hay, pero si se ve obligado a echar a alguien, lo hace de frente, y no como sus antecesores en el Kremlin. Antes, recuerda, el destituido se enteraba de la noticia por la televisión o la radio. "Normalmente, cito a la persona en cuestión en mi despacho y frente a frente le digo cuáles son las quejas. Si no está de acuerdo, puede defenderse", sostiene. Lo que Putin no acepta, es que le digan que una cosa es imposible de hacer. "Si es imposible, entonces adiós", escribe.

Este hombre duro aprovecha su primera columna para mostrar su lado amable, de persona atenta. Así, cuenta que, siguiendo sus instrucciones, cada mañana le dejan en su escritorio un papel con las personas que tienen cumpleaños ese día. "Es mi estilo", dice. "Yo sé que si llamas en el día de cumpleaños, cuando la persona está con su círculo familiar, y lo felicitas, eso supone dejar una huella en su alma".

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 30 de mayo de 2009.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50