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La amenaza atómica

Una iniciativa contra la proliferación

Una de las formas de presionar a Corea del Norte para que ponga fin a su desafío nuclear es la Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación (PSI, en sus siglas en inglés), que permite interceptar en alta mar cualquier buque sospechoso de transportar armas de destrucción masiva.

Corea del Sur ha sido el último país en sumarse a esta iniciativa, lanzada por el ex presidente estadounidense George W. Bush el 31 de mayo de 2003 en Cracovia (Polonia). En la actualidad, más 90 países de todo el mundo la apoyan, incluida España.

Los éxitos de la PSI son, en principio, secretos, pero la prensa norteamericana ha insinuado que algunos de estos éxitos han estado relacionados con el cambio de actitud internacional de la Libia de Gaddafi. Mientras, en abril de 2003, Estados Unidos interceptó un buque y se incautó de un cargamento de tubos de aluminio sospechosos de servir para el programa de armas nucleares de Corea del Norte, según informó en junio de ese mismo año el entonces subsecretario de Estado para el Control de Armas y Seguridad Internacional, John Bolton, en una comparecencia en el Congreso estadounidense. Bolton también explicó que fuerzas francesas y alemanas habían abordado de forma conjunta un barco que transportaba cianuro de sodio, destinado supuestamente al programa de armas químicas de Corea del Norte.

Sin embargo, esta iniciativa multilateral carece de momento de amparo legal según el Derecho Internacional, ya que la Convención del Mar, de 1982, impide interceptar un buque sin la autorización del país que lo abandere o su capitán. Además de la interceptación de barcos, la PSI promueve el intercambio de información entre sus miembros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de mayo de 2009