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ELECCIONES EUROPEAS | Campaña electoral

El PP plantea las europeas como una 'absolución electoral' de Camps

Cree que una gran victoria demostrará que el 'caso Gürtel' no le interesa a la gente

De izquierda a derecha, Federico Trillo, Vicente Rambla, Francisco Camps y Mariano Rajoy, en el mitin del PP de ayer en Alicante.
De izquierda a derecha, Federico Trillo, Vicente Rambla, Francisco Camps y Mariano Rajoy, en el mitin del PP de ayer en Alicante. CARLES FRANCESC

Los alrededores del puerto de Alicante están llenos de policías. Se prepara un acto masivo, con 10.000 raciones de arroz gratis preparadas para los militantes del PP que quieren arropar a Francisco Camps, y de paso ver cómo le apoya Mariano Rajoy. Pero el acto está a pocos metros de la playa, y allí la gente está a otra cosa. "¿Quién viene hoy, que hay tantos polis?", pregunta un cliente del quiosco de periódicos. "Rajoy y Camps, y creo que regalan trajes", se ríe el quiosquero.

El caso Gürtel sobrevuela todo lo que tiene que ver con Camps en estos días. Tanto que el PP no sólo quiere actos de desagravio, de apoyo cerrado al líder, como el que se montó ayer con la presencia de Rajoy y Camps en Alicante. Los populares buscan una victoria arrolladora en las europeas en esta comunidad que les serviría para concluir que el caso Gürtel no tiene efectos electorales, que los ciudadanos están con ellos, y para ofrecer una absolución electoral a Camps. El mismo criterio que siguió Carlos Fabra tras el éxito electoral en Castellón en las generales. Los tribunales lo imputan, el pueblo lo absuelve.

Rajoy: "Inquisidores sin corazón y con crueldad infinita atacan a Camps"

Lo dicen los dirigentes valencianos en privado. Pero en público lo dejan también muy claro. Y hasta Rajoy aseguró ayer a gritos que los "Torquemada del siglo XXI", los "inquisidores sin corazón y con crueldad infinita que atacan a Camps" se van a llevar "un gran berrinche" cuando el PP gane las europeas. No aclaró si se refería a jueces, fiscales o periodistas.

Está tan clara esa idea que, poco antes del mitin, el presidente valenciano, que suele esquivar preguntas incómodas, sí responde a EL PAÍS en los pasillos de un museo alicantino, adonde acude de visita con Rajoy.

Es una conversación informal sin micrófonos, y Camps se muestra amable, aunque cambia el tono cuando sale Gürtel a relucir. "Estoy muy tranquilo, muy bien", insiste varias veces. "Vamos bien. Si las encuestas dicen que el PP en toda España va a ganar por cuatro puntos [es lo que señalaba la de El Periódico de Catalunya publicada ayer] aquí tiene que ser el triple. Por lo menos 10 puntos sacaremos seguro", se ufana. "¿Eso quiere decir que Gürtel no tiene efectos electorales, presidente?", se le pregunta. "Claro que no, eso no interesa a la gente", sentencia el sucesor de Eduardo Zaplana.

La estrategia del PP es muy clara. Hace cuatro años, el partido a nivel nacional perdió las europeas, pero aquí, en la Comunidad Valenciana, le sacó 7,5 puntos al PSOE. Si ahora le saca 10 o más no sólo habrá logrado que el líder local, Jorge Alarte, saque peor resultado que Joan Ignasi Pla, su antecesor, y eso le meta presión interna, sino que habrá demostrado la tesis que manejan los estrategas: que el escándalo de corrupción de Gürtel puede complicar las cosas internamente, y afecta a la imagen en los medios de comunicación, pero no tiene ningún efecto electoral, es más, incluso anima a votar y movilizarse a los más fieles. Y Camps ya no será un dirigente quemado, dicen en su entorno, sino una garantía electoral. "Los mismos que dicen que Camps está quemado lo decían de Rajoy, y después de ganar las gallegas dejaron de decirlo. Esto de la política es cuestión de resultados", asegura un dirigente valenciano.

Rajoy está rodeado de imputados o implicados. Además de Camps, está el tesorero nacional del partido, Luis Bárcenas, o Carlos Fabra, a quien el fiscal pide dos años de cárcel por otro caso, y dirigentes afectados por otros escándalos como Federico Trillo, que ha evitado asumir responsabilidades tras la condena de sus subordinados por el Yak-42. Pero el líder del PP ha decidido seguir adelante como si nada. Ayer, Trillo estaba sentado en primera fila junto a Camps y Rajoy, aunque no subió al escenario. Y la próxima semana, el líder irá a Castellón para ofrecer actos conjuntos con Fabra. El sábado estuvo en Baleares, donde su partido también tiene problemas con la justicia por varios casos de corrupción. La resistencia a la adversidad sin tomar medidas, esperando que el tiempo y las urnas lo resuelva todo, es parte del estilo marianista.

Rajoy está tan convencido de que Gürtel quedará en nada, que ha decidido hacer tres actos con Camps en una semana. Y en el primero, el de Alicante, multitudinario, ya dejó muy claro que el presidente valenciano no sólo tiene su apoyo ahora, en los momentos difíciles, sino también más adelante. Buena parte de los dirigentes cree que Camps está tan quemado que no repetirá en 2011. Rajoy no lo tiene tan claro. "Paco, estamos contigo, como siempre, y la historia será una historia feliz. En Galicia comenzó el camino del cambio. Y ahora volveremos. Y volverá Paco a ser presidente de la Generalitat, y ganaremos las elecciones generales", sentenció ante un público entusiasmado con el sueño de echar a Zapatero de La Moncloa, un sueño que el líder del PP les ofrece como inmediato -Camps pronosticó un adelanto electoral- aunque en teoría quedan tres años para que suceda.

ESPAÑA EN LA EUROPA DE LISBOA

A la cola en esfuerzo en sanidad

Entre los países de la antigua Europa a 15, sólo Portugal gasta menos que España en sanidad por habitante al año. Entre los primeros y los últimos de la lista hay un abismo dramático. Las diferencias en sanidad entre europeos apenas ocupan espacio electoral. El PSOE lo califica como "servicios de solidaridad" que considera fundamentales para la integración europea. Prometen una directiva (ley europea) para que los servicios "no económicos", como la sanidad, la educación y los servicios sociales, se integren tanto como los económicos. Y otra que garantice la asistencia sanitaria universal en toda la UE. El programa del PP habla de "apoyar programas comunitarios en el ámbito de salud pública", sin mayor desarrollo. Izquierda Unida le dedica un capítulo entero y propone fondos comunitarios específicos "para garantizar la equidad en el acceso a los servicios sanitarios de todos los residentes comunitarios", y que se garantice en toda la UE la sanidad universal y gratuita.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de mayo de 2009

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