La Mandela de Myanmar espera "días mejores"

Los militares abren a la prensa el juicio contra Suu Kyi

La Junta Militar de Myanmar (antigua Birmania) abrió ayer el juicio contra la líder de la oposición Aung San Suu Kyi en un intento aparente de calmar el creciente escándalo internacional por las medidas que pretende tomar el régimen contra la premio Nobel de la Paz de 1991. Suu Kyi, de 63 años, apareció serena y confiada durante los 45 minutos de audiencia a la que tuvieron acceso unos 30 diplomáticos extranjeros y varios periodistas birmanos elegidos por sorteo. Era el tercer día de juicio dentro de la prisión de Insein, en Yangon.

La Dama, tal como es conocida por sus seguidores, se enfrenta a la petición fiscal de cinco años de prisión por haber roto las condiciones de su arresto domiciliario. También es comparada con el histórico líder surafricano Nelson Mandela por su tenaz resistencia al régimen birmano.

Si la opositora es condenada no podrá concurrir a las elecciones de 2010

"Muchas gracias por haber venido y por su apoyo", dijo Suu Kyi a los diplomáticos y periodistas. Iba vestida con una blusa rosa y una falda granate. "Espero encontrarme con ustedes en mejores días", comentó sonriente tras la audiencia, entre las policías que la escoltaban fuera de la sala.

Después, en un encuentro con diplomáticos de Rusia, Tailandia y Singapur, en su celda, Suu Kyi dijo que tanto ella como las dos asistentas a las que también se juzga están siendo bien tratadas. El ministro de Exteriores de Singapur informó de que La Dama les dijo que la reconciliación en su país es aún posible si todas las partes los desean. "También dijo que tal vez podría salir algo bueno de este desafortunado incidente", declaró el citado ministro. Suu Kyi se refería así al caso que ha provocado su juicio: el estadounidense John Yettaw, de 53 años, se fabricó unas aletas marinas para nadar hace dos semanas, a través de un lago, hacia la casa de Suu Kyi. A pesar de las extraordinarias medidas de seguridad, el extranjero logró acceder a la vivienda donde La Dama lleva 13 de los últimos 19 años bajo arresto domiciliario.

La condena de Suu Kyi expiraba este mes, pero por culpa del citado incidente, la opositora puede ver prolongada su prisión otros cinco años. El caso ha provocado amenazas de sanciones por parte de la comunidad internacional. Incluso los taciturnos Gobiernos vecinos de Myanmar han expresado su repulsa a la Junta Militar que gobierna el país desde hace más de 40 años.

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Sobre el juicio flota la sospecha de que en realidad se trata de un intento de mantener a la carismática opositora alejada de las elecciones generales de 2010.

El embajador británico en Myanmar, Mark Canning, dijo que vio pocas evidencias de que Suu Kyi estuviera recibiendo un juicio justo. "Toda la parafernalia de un tribunal está allí", declaró a la cadena BBC. "Los jueces, fiscales, la defensa. Está todo allí, pero creo que esto es una historia donde la conclusión ya está escrita". Un diplomático asiático añadió: "Parece que quieren mejorar la imagen del juicio dejándonos presenciarlo".

Aung San Suu Kyi, tras declarar en el juicio.
Aung San Suu Kyi, tras declarar en el juicio.REUTERS

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 21 de mayo de 2009.

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