Miles de ciudadanos reclaman solución al conflicto de TV-3

El 'caso Gürtel' y las elecciones europeas, en la manifestación del 25 d'Abril

Miles de ciudadanos, más de 5.000 según la organización, se manifestaron ayer por el centro de Valencia para reclamar una solución política al conflicto de la Generalitat valenciana con la televisión catalana TV-3, durante la celebración de la aplazada marcha del 25 d'Abril. "Queremos reciprocidad cultural" y "Juntos podemos", eran varios de los lemas que podían verse.

La marcha -organizada por Acció Cultural del País Valencià, sindicatos estudiantiles de izquierda y partidos de oposición- tuvo un eje conductor: el cierre de los repetidores de TV-3, a raíz de las declaraciones del vicepresidente primero del Consell, Vicente Rambla, en las que afirma que "para que TV-3 se vea con normalidad sólo hace falta una concesión por parte del Gobierno español de un tercer multiplex". Rambla descargaba así el viernes en el Gobierno central la responsabilidad del Consell, que hace ya dos años ordenó el cierre de los repetidores de TV-3.

Ayer, durante la manifestación, Acció Cultural -entidad propietaria de los repetidores que permiten la recepción de TV-3 en el territorio valenciano- defendió que "con el segundo canal multiplex, que ya tiene concedido el Gobierno valenciano, sería suficiente para hacer llegar al País Valenciano los cuatro canales actuales de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales".

En la práctica, "la censura a un medio de comunicación público como es TV-3" y "la persecución política contra Acció Cultural" esconden, según la entidad valenciana, "un intento más del Gobierno de Francisco Camps de conseguir otro canal multiplex para dar concesiones a televisiones políticamente amigas".

La campaña electoral al Parlamento Europeo también se coló en la marcha a través de los partidos nacionalistas de izquierda englobados bajo la marca Europa dels Pobles-Verds.

Asimismo, la enésima bronca parlamentaria en las Cortes a raíz de las implicaciones del presidente Camps en el caso Gürtel, que se escenificó el jueves con la expulsión ordenada por el PP de la diputada de Compromís Mònica Oltra por llevar una camiseta con una fotografía de Camps donde ponía "Se busca" se transformó ayer en una macro pancarta con las caras de Camps, el presidente provincial del PP, Alfonso Rus, y Felipe V boca abajo.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS