Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Cosa de dos

Industria

En 1888, alguien asesinó a cinco prostitutas en el barrio londinense de Whitechapel y se ensañó con sus cadáveres. El asunto habría quedado en tragedia local si la prensa no hubiera inventado un nombre sugestivo para el asesino: Jack the Ripper, Jack el Destripador. El nombre no habría funcionado de forma tan espectacular si hubiera sido un simple apodo periodístico. Convenía que el propio personaje se autobautizara, y la Central News Agency se ocupó de ello: uno de sus reporteros se dedicó a enviar cartas a Scotland Yard como si fuera el asesino, y las firmó Jack the Ripper. Lo que son las cosas: aún hay quien analiza la grafología del amanuense para componer un "perfil psicológico" del Destripador.

Aquello fue un éxito sin precedentes. En todo el mundo se habló, y se habla, del Destripador. Gracias a él nació la prensa popular británica, tanto de izquierdas (para denunciar las condiciones en que vivían los habitantes de Whitechapel) como de derechas (para denunciar la supuesta criminalidad de los inmigrantes en Whitechapel). Queremos decir con esto que la prensa siempre supo vender historias.

Casi un siglo después, en 1970, la Asociación Americana de Editores de Periódicos se alió con la Universidad de Misuri para diseñar y promocionar un sistema que permitiera informatizar el proceso productivo de los periódicos, desde la redacción hasta la preimpresión. En cuestión de una década, la informatización llegó a casi todos los diarios occidentales. Queremos decir con esto que la prensa siempre supo que la rentabilidad de su negocio dependía en gran medida de los avances tecnológicos.

Amazon ha presentado una nueva versión del Kindle, el aparato que permite leer periódicos de forma digital y sin ensuciarse los dedos de tinta. La nueva versión está pensada para los diarios, con páginas mayores y abundantes ilustraciones. Amazon es una librería que vende por Internet; un simple comercio, como el de la esquina, pero en grande. Queremos decir con esto que quien innova, hoy, es el quiosquero. Lo cual da una idea de cómo está la industria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de mayo de 2009