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La amenaza integrista

Un centenar de civiles afganos mueren en un bombardeo aéreo de Estados Unidos

La policía local sostiene que los talibanes utilizaron a los aldeanos como escudos

Los familiares del centenar de civiles muertos en un bombardeo aéreo de Estados Unidos sobre la aldea de Gerani, en la provincia de Farah, al oeste de Afganistán, comenzaron ayer a enterrar a sus seres queridos en fosas comunes. Washington ha ordenado una investigación del incidente, ocurrido el martes, en el que según las autoridades locales hubo "más de un centenar de víctimas mortales". El equipo de Cruz Roja Internacional que se desplazó al lugar de los hechos confirmó que hubo "docenas" de muertos, entre ellos "mujeres y niños", además de numerosas casas destruidas.

Funcionarios afganos y norteamericanos visitaron ayer la zona para investigar unos hechos, que pueden ensombrecer la primera reunión del presidente Hamid Karzai con su homólogo norteamericano, Barack Obama. Karzai, que consideró las muertes de civiles "injustificables e inaceptables", fue quien ordenó que una delegación conjunta afgano-estadounidense viajara a las aldeas afectadas para estudiar lo ocurrido.

Los aldeanos que sobrevivieron al bombardeo de casas repletas de civiles aterrorizados declararon por teléfono que sólo de una familia murieron docenas de miembros. Con palabras entrecortadas por el llanto, hablaron de niños huérfanos y del "entierro de los trozos de los cuerpos de sus familiares".

"Mi hijo y mi nuera han muerto y me han dejado a su bebé de 13 meses", lamentaba Gul Bibi. "Sus restos fueron enterrados en una fosa común con los de otros y no he podido ver su cara por última vez porque le habían reventado el cuerpo". Según Gul Bibi, 50 miembros de la familia de su vecino Sayed Azam resultaron muertos por las bombas estadounidenses.

Rohul Amín, gobernador de Farah, indicó que temía que hubiera un centenar de muertos por los bombardeos que duraron alrededor de una hora. El jefe de la policía provincial, Abdul Gafar Watandar, afirmó que el número de víctimas mortales podía ser mayor. Si estos datos se confirman, podría ser el incidente con más civiles muertos desde que comenzó la ofensiva para derrocar al régimen talibán en noviembre de 2001.

Watandar señaló que los talibanes indicaron a los civiles que se quedaran en las casas de Gerani y Ganj Abad, los dos pueblos que fueron bombardeado. "Los combates se estaban desarrollando en otras dos aldeas pero los talibanes escaparon a éstas, donde utilizaron a los aldeanos como escudos humanos. Los bombardeos aéreos mataron a unos 120 civiles y destruyeron 17 casas", subrayó el jefe de la policía.

El secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, llegó anoche de forma inesperada a Kabul, supuestamente para conocer sobre el terreno la situación del país al que EE UU está enviando nuevas tropas. Las muertes de civiles son una fuente de tensión entre Washington y Kabul en un momento de fuerte aumento de la violencia de los insurgentes islamistas y de incremento en el número de soldados estadounidenses, que casi se duplicará para finales de año.

Jessica Barry, portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), en Ginebra, indicó el equipo del CIRC que llegó a Gerani comprobó que entre los muertos se encontraba un voluntario de primeros auxilios de la Media Luna afgana y 13 miembros de su familia.

Las fuerzas de EE UU en Afganistán dijeron tener conocimiento de que sus unidades estuvieron envueltas en combates y bombardeos durante el lunes y el martes, después de que la guerrilla tomara una aldea y se enfrentara a los soldados afganos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de mayo de 2009