Cartas al director
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Aclaración sobre los orígenes de Bolonia

Aunque comparto parte de las afirmaciones publicadas por el profesor y amigo Ignacio Sotelo sobre el Proceso de Bolonia, tengo que matizar en aras a la veracidad de la información que su iniciativa fue desde las universidades y no desde los Gobiernos. Fue precisamente en Bolonia donde, con motivo de la conmemoración de la creación de la universidad más antigua de Europa, todos los rectores de las universidades europeas, más de 500, firmaron en 1988 el texto de la Magna Carta de las Universidades Europeas, del que fui coautor como presidente de la Subcomisión de Universidades del Consejo de Europa.

Partiendo de la iniciativa y los contenidos de la Magna Carta, los ministros de Educación europeos pusieron en marcha y firmaron en 1999 la Declaración de Bolonia para desarrollar los principios enunciados en la Magna Carta, como así se reconoce explícitamente en el preámbulo y en los acuerdos finales de la declaración ministerial.

Cuando en España el Proceso de Bolonia se encuentra envuelto en polémicas poco clarificadoras, convendría no desconocer los orígenes universitarios de Bolonia para poder comprobar si su aplicación desde decisiones políticas se corresponde o no con la legitimidad de origen y los principios universitarios de la Magna Carta, documento fundamental, hoy injustamente marginado y olvidado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 04 de mayo de 2009.

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