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MÚSICA

Griots del siglo XXI

Un documental de 58 minutos, un libro de 96 páginas y un disco con 16 canciones. Esta trinidad, empaquetada con el título Fangafrika. La voix des sans-voix, resume y revisa la mayor y más vibrante factoría de rap africano: la que configuran Senegal, Burkina Faso, Malí, Níger, Camerún, Benín, Togo, Costa de Marfil y República Democrática del Congo, países del oeste del continente negro. El esfuerzo tiene acento francés, naturalmente, y hay que agradecérselo al colectivo Staycalm! (artistas eclécticos para los oídos, los ojos y el alma es su lema) y a Mondomix Editions.

La película (en francés con posibilidad de subtítulos en inglés) está filmada en Ouagadougou, la capital de Burkina Faso y sede del festival Ouaga Hip Hop, el gran escaparate del rap de África occidental. Por ella desfilan rimadores underground y renombrados productores y MC. Todos coinciden en dos conceptos clave: en que África es territorio abonado para el rap y en el poder liberador del género. "El rap es algo natural para nosotros. África tiene una cultura oral y la gente aquí transmite su sabiduría y las cosas esenciales con palabras. Por eso, para nosotros rap significa aprender a hablar de nuevo (reapprendre a parler)", escuchamos decir a Negrissim', de Camerún. Y el senegalés Didier Awadi habla de "repensar África desde la base, porque nuestra herencia ha sido dilapidada". De ahí que piense que el rap es un vehículo excelente para "informar, tomar el pulso y diagnosticar la enfermedad de la sociedad". Apkass, slammeur de origen congoleño residente en Francia, ejerce de hechicero electrónico que va conjurando los capítulos del filme. "En cada esquina nace un grupo, toma forma, desafía la norma y usa la palabra como una aspirina para combatir el dolor".

Opiniones, presentaciones en el festival Ouaga, actuaciones improvisadas... El documental de Fangafrika es una fuente de información notable. Como lo es el libro, profusamente ilustrado, que establece la relación entre los griots (trovadores de la cultura mandinga) tradicionales y los raperos, cuenta la penetración del hip hop en África, descubre las fuentes ideológicas de los jóvenes revolucionarios de la rima (desde el pensador y poeta Aimé Césaire a los líderes políticos visionarios Thomas Sankara y Patricio Lumumba, pasando por el resistente a la colonización y héroe mandinga Samory Touré y el profesor de la Universidad de Dakar Cheik Anta Diop), traza biografías de artistas, analiza la huella del rap africano en Francia... Y el disco, una compilación armada por el festival Ouaga, es un excelente muestrario de las diferentes tonalidades del rap made in West África. La selección presenta un par de títulos inéditos (los firmados por Konkret 53 y Ouaga All Starz, de Burkina Faso) y piezas registradas previamente por artistas como Pee Frois, WA BMG 44, Didie Awadi y Alif (Senegal), Faso Kombat, Smockey, Sofaa e Is (Burkina), Negrissim' (Camerún), Apkass (R. D. Congo), Djanta Kan (Togo), Assouka (Benín), ZM (Níger) y Tata Pound (Malí). Cadencias diferentes para un mismo objetivo, enunciado por Lord Aladji Man, del grupo Daara J: "Que la juventud africana comparta el mismo lenguaje musical, que hable con una voz unificada, con la misma mentalidad, en la misma dirección. Y eso se está logrando sin medios económicos. Ése es el milagro del rap africano".

Fangafrika. La voix des sans-voix. Harmonia Mundi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de mayo de 2009