Reportaje:

Biblioteca busca encaje en Vigo

La Escuela de Artes y Oficios se levanta contra el desalojo promovido por Caballero

El ex ministro César Antonio Molina atendió una vieja aspiración de Vigo: la dotación de una biblioteca del Estado, que le había sido reiteradamente negada a la ciudad por no reunir la condición de capital de provincia. Ahora su coste, unos siete millones de euros, ha tenido ya una primera entrada de 1,5 millones en los Presupuestos del Estado de este año y podría pensarse que todo va sobre ruedas. Pues no. La decisión expeditiva del alcalde, Abel Caballero, de encajarla en el edificio de la Escuela de Artes y Oficios ha encendido una mecha que promete al menos mucho ruido.

Primero se descartó otro edificio señero de la ciudad, la alcaldía de la calle Areal, como posible sede de la biblioteca. Caballero se inclinó por construirla de nueva planta y con la mayor vistosidad en Praza do Rei, una explanada desangelada que preside la torre del ayuntamiento. Los técnicos del Ministerio de Cultura que visitaron el enclave dieron su aprobación y ya sólo quedaba elegir un proyecto arquitectónico. Entonces llegó Rafael Moneo, pero no para construir la biblioteca, sino para remodelar todo el ámbito de esa plaza por encargo del alcalde, y se abrió otro compás de espera.

El edificio fue donado por García Barbón, un indiano que hizo fortuna
El legado fue para "la enseñanza técnica del obrero y de la mujer"

"Entra Moneo", convidaba una pancarta en lo alto de los silos de la Panificadora, cuando el ilustre arquitecto visitó la ciudad. Outro Vigo é posible pugna por la rehabilitación de ese inmueble, que fue fábrica de harinas y cuyos silos, según los promotores de la idea, bien podrían transformarse en contenedores de libros. Pero no parece que Moneo haya entrado a ese trapo.

Lo único que se sabe del proyecto urbanístico de Moneo, vencidos sucesivos plazos para su presentación, es que descarta implantar ninguna biblioteca en la plaza, y por eso el alcalde Caballero, sin encomendarse públicamente a nadie, optó por la sede de la actual Escuela de Artes y Oficios, a la que promete dar un digno traslado que, sin embargo, los directamente interesados, profesores y alumnos, no se creen, barruntando su desaparición, pese al patrimonio material e inmaterial que ha acumulado en su siglo de vida.

El edificio, sin duda emblemático de la arquitectura civil viguesa, junto a la sede de Caixanova, por su emplazamiento está integrado en lo que ya es el centro cultural de la ciudad, con museos y otras dotaciones a dos pasos. Su superficie útil, de 4.500 metros, también responde a las dimensiones que requiere la biblioteca del Estado. Y a las fachadas diseñadas por el arquitecto Pacewicz les sobra empaque para presentarse como continente de la biblioteca.

Este singular inmueble fue donado a la ciudad en 1904 por José García Barbón -que también da nombre a la calle-, un indiano natural de Verín que hizo fortuna en Cuba y que, a la vuelta, se convirtió en uno de los grandes mecenas de la ciudad. Entre las cláusulas de su legado, la décima dice: "Si el Estado, por virtud de leyes o disposiciones de carácter e interés público que puedan llegar a dictarse, se incautare en algún tiempo de los predios donados (...) para darles un destino cualquiera que no sea el de la enseñanza técnica del obrero y de la mujer, quedará ipso facto revocada esta donación", que pasaría a los herederos parientes.

Caballero asegura que cuenta con dos informes jurídicos para avalar que la instalación de la biblioteca en el edificio de García Barbón no rompe las condiciones del legado, que además habrían perdido su eficacia después de 30 años. En otros frentes, como la Asociación de Amigos de los Pazos, entienden que el alcalde podría estar forzando una salida temeraria y el PP se ha declarado "alarmado" por la "decisión unilateral" del alcalde.

Los profesores y alumnos, por su parte, han emprendido una campaña de movilizaciones contra la iniciativa de Caballero, que, según denuncian, quiere acabar con la singular escuela para ahorrar al Ayuntamiento su financiación. En sus dependencias atesora una antigua biblioteca que nadie consulta porque está cerrada, como el museo de instrumentos musicales, pese a que la luthería ha sido una de las materias que se ha impartido con más éxito en sus talleres. Miles de vigueses se han formado ahí gratis en oficios diversos. Los profesores y alumnos, por seguir, incluso han propuesto que la biblioteca del Estado se vaya para Alfageme, que ya es peregrinar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 24 de abril de 2009.

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