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POLONIA | Laboratorio de ideas

Control del gasto y devaluación

Polonia sigue la senda de recuperación coreana. El control del déficit público y una gran devaluación de la moneda parecen estar funcionando. El país no está en situación desesperada. Ha pedido al Fondo Monetario Internacional 20.000 millones de dólares, pero el recurso sólo sería una precavida línea de crédito flexible, similar a la de México. Dicha línea, concedida a países con políticas que el FMI considera de máxima calidad, sirve de respaldo a las reservas de divisas existentes.

Cuando Corea y otros países del este de Asia perdieron la ayuda extranjera en 1997, respondieron con planes de austeridad. La fuerte devaluación de las monedas encareció la vida en esos países, pero fomentó las exportaciones. Los gobiernos preferían recortar el gasto a endeudarse fuertemente. En un par de años, Seúl y los demás disponían de balanzas de pago positivas que les permitieron devolver o refinanciar la deuda y reanudar el crecimiento económico. Estaba visto que la economía polaca se resentiría por culpa de la caída del comercio mundial y la desaparición de una inversión exterior que alcanzó su techo en 2007, con el 5% del PIB. Pero el país tenía un gasto público relativamente bajo, del 25%, un déficit fiscal moderado y una estructura económica de libre mercado.

También tenía la libertad de dejar caer el zloty, porque a diferencia de los países bálticos, Eslovaquia y Bulgaria, su divisa no está vinculada al euro. El zloty se ha devaluado un 30% frente al euro. Eso ha mantenido las exportaciones estables en lo que respecta al zloty, mientras que las importaciones se han reducido ligeramente. La devaluación efectiva también ha hecho que disminuya el riesgo de inflación. La inflación polaca ronda el 3,6%.

Es demasiado pronto para hacer un juicio definitivo sobre el método polaco. Tal vez no sea suficientemente conservador. Al fin y al cabo, todavía se prevé que el déficit por cuenta corriente en 2009 ascienda al 5% del PIB, una cantidad que deberá ser financiada por extranjeros.

Pero la alternativa de Varsovia parece menos arriesgada que el modelo angloestadounidense de grandes planes de "estímulo", enormes déficits presupuestarios y una rápida expansión monetaria. En una economía pequeña, es probable que dichas políticas provocaran un hundimiento del zloty y una crisis de endeudamiento público. Polonia hace bien en fijarse en Asia. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de abril de 2009