Análisis:ESTA SEMANAAnálisis
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Discursos

Tras precipitarse los acontecimientos, hay quien cae en la cuenta de la trascendencia del discurso de Chaves en la Interparlamentaria Andaluza que se celebró en Madrid. Ya por entonces sabía de su marcha por lo que su intervención vista ahora, con el paso del tiempo, sonaba a despedida pero, al mismo tiempo, a un toque de atención reclamando a sus compañeros que adopten una posición de combate contra la crisis. El vigor, la vehemencia y el sentido que puso a sus palabras evidenciaban la necesidad de argumentos de este cariz en un gobierno central excesivamente tecnocrático, escasamente cohesionado y políticamente huérfano de directrices comunes. A su manera, se estaba despidiendo de los suyos a los que reclamaba no desfallecer en el esfuerzo para dar una respuesta solvente ante la crisis. Su intervención, que preparó cuidadosamente, se puede considerar como el mejor epílogo a su larga trayectoria en Andalucía significando, no un adiós, sino una invitación a seguir trabajando, insuflando ánimos en el peor momento posible, en el que las encuestas comienzan a arrojar malos datos.

Todavía tendrá más oportunidades de dirigirse a su organización, que seguirá dirigiendo en esta comunidad, así como a todos los andaluces. Está obligado a dar una explicación detallada de su marcha. Es lo mínimo para que esta compleja operación sea entendida por la ciudadanía que asiste, en todo caso, alucinada al espectáculo que están dando en el PP e IU. La verdad es que, en el caso de los populares, no hay margen para la sorpresa. No es la primera vez que piden elecciones anticipadas ni, tampoco, que tratan de deslegitimar al contrario. En una ocasión denunciaron, incluso, pucherazos al conocer su derrota y, en otra, ¡hasta pidieron observadores internacionales para preservar la limpieza de los comicios! Sí, en cambio, llama más la atención el "seguidismo" de los izquierdistas que han perdido, de nuevo, una excelente ocasión para articular una posición seria, basada en criterios propios y diferenciados. Una sobreactuación, en fin, que les resta más credibilidad todavía en sus críticas tanto a unos como a otros.

Pero, para discurso, el que se le espera a Griñán en el Comité Director del PSOE de esta semana. Será analizado con lupa. Tendrá que ser algo más que una simple declaración de intenciones. No se descartan novedades pero, entre otras cosas, habrá de hacer una apelación al cierre de filas en torno a un liderazgo que, en todo caso, tendrá que ganarse día a día entre la militancia y, lo más importante, ante el pueblo andaluz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 12 de abril de 2009.