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Primera entrevista de Zapatero con Obama

Zapatero ofrece todo su apoyo a Obama

El presidente estadounidense al jefe del Ejecutivo español: "Estoy contento de llamarle amigo"

A José Luis Rodríguez Zapatero se le notaban ayer las ganas de llevarse bien con un inquilino de la Casa Blanca. "Vamos a tener una muy buena relación", fue lo primero que le dijo a Barack Obama, cuando se encontraron en un pasillo del centro de congresos de Praga, al término de la cumbre entre EE UU y la UE. Tras cuatro años de relaciones gélidas con Bush, esperando una entrevista que nunca llegó a producirse, Obama ha tardado sólo nueve semanas y media en recibirle.

Por la noche, ya en Estambul, Zapatero reiteró su voluntad de prestar la máxima colaboración al nuevo presidente de EE UU. "No hay que preguntarse qué puede hacer Barack Obama, sino qué podemos hacer para apoyar a Barack Obama y que sus ideas en el orden internacional puedan llegar a buen puerto".

Asegura que le gustaría visitar España cuando se lo permita la agenda

Aunque Obama ha mantenido una docena larga de entrevistas con mandatarios extranjeros en los últimos días y con algunos (Brown, Sarkozy o Merkel) compareció incluso en rueda de prensa, a Zapatero le obsequió con elogiosos cumplidos mientras ambos posaban ante los fotógrafos antes de su reunión. "He disfrutado trabajando con él estos días. Es alguien que entiende bien no sólo la extraordinaria influencia de España en el mundo, sino que además se toma sus responsabilidades con mucha seriedad. Espero que la relación, que ya es sólida, lo sea mucho más y doy la bienvenida a la oportunidad de cooperar juntos en nuevas áreas", dijo un Obama sonriente, que tras el apretón de manos, tomó a Zapatero por el hombro con gesto amistoso. "Estoy contento de poderle llamar amigo mío", dijo.

La reunión se inició con un mínimo retraso (ocho minutos), duró unos 40 (diez más de lo anunciado) y en la misma participaron, por parte española, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, el secretario general de la Presidencia del Gobierno, Bernardino León, el jefe de Gabinete de Zapatero, José Enrique Serrano y otros colaboradores, todos ellos del equipo de La Moncloa. Por parte estadounidense, estuvieron la secretaria de Estado, Hillary Clinton, el consejero de Seguridad Nacional, James Jones, y el jefe de Gabinete de Obama, Rahn Enmanuel, entre otros.

Según fuentes de La Moncloa, el presidente estadounidense hizo una exposición inicial en la que explicó cómo debe ser a su juicio la colaboración entre los dos países. "Sé que vamos a tener unas relaciones muy amistosas", concluyó en inglés, antes de añadir en castellano: "Y muy simpáticas".

En tono cordial y distendido expresó su deseo de visitar España y de volver a Barcelona, donde estuvo de joven. Ambos mandatarios se intercambiaron invitaciones, pero no se concretaron fechas para el viaje. Obama debe visitar España en el primer semestre de 2010, ya que está prevista la celebración de una cumbre entre la UE y Estados Unidos bajo presidencia española y, aunque el tratado de Lisboa -pendiente todavía del referéndum irlandés y la ratificación checa- reduce el papel del país que preside por turno la UE, deja a España la posibilidad de decidir la sede de dicha cumbre. Respecto a Zapatero, tiene previsto viajar a EE UU en septiembre, con motivo de la Asamblea General de la ONU y la nueva reunión del G-20. Lo lógico es que entonces, si no antes, acuda a la Casa Blanca.

Fuentes oficiales norteamericanas informaron de que los dos presidentes abordaron la posibilidad de una próxima visita de Obama a España, a lo que el presidente estadounidense dijo no poder comprometerse porque es "prisionero de su agenda". No obstante, le aseguró que es algo que le encantaría hacer en algún momento. Zapatero le recordó que "siempre será bienvenido a nuestro país".

El presidente del Gobierno español explicó con cierto detalle a su interlocutor, según las mismas fuentes, las dificultades de su relación con George Bush como consecuencia de la retirada de las tropas españolas de Irak, y le manifestó su confianza en "poder reconstruir" ahora plenamente las relaciones entre los dos países.

Obama manifestó que la fortaleza de esas relaciones se ve reflejada en el compromiso español de aumentar su dotación militar en Afganistán. Además del estado de esa crisis, ambos presidentes repasaron la situación en América Latina, especialmente Cuba y Venezuela. Sobre Cuba, Zapatero se ofreció para lo que pueda hacer para recuperar la democracia y Obama mostró su preocupación por la paralización del avance de los derechos humanos en la isla. Según estas fuentes, el encuentro de ayer se empezó a gestar en una conversación telefónica del Rey y Obama, pocos días antes de la visita de don Juan Carlos a Florida en febrero pasado.

Aunque ninguna de las dos partes explicó si en la reunión se abordó la acogida por España de presos del penal de Guantánamo, en su discurso a los líderes de la UE, ayer por la mañana en Praga, Obama pidió apoyo para cumplir su compromiso de cerrar, antes del 22 de enero de 2010, el centro de detención construido en suelo cubano. España, como otros países europeos, se ha mostrado dispuesta a acoger a algunos de los 60 reclusos más problemáticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de abril de 2009