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La remodelación del Ejecutivo

Zapatero prepara un cambio de Gobierno

El presidente prescindiría de Solbes para hacer vicepresidenta a Elena Salgado - Chaves (vicepresidente tercero) y Blanco (Fomento), nuevos hombres fuertes

Una nueva cúpula de Gobierno integrada por los principales dirigentes socialistas para afrontar la crisis económica. El presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, ha decidido precipitar los cambios en su Gabinete, que tenía previsto anunciar a su regreso de Estambul (Turquía), el próximo martes, y hacer efectivos los nombramientos en el Consejo de Ministros que se celebrará el miércoles.

La remodelación, según explicaron ayer fuentes próximas al presidente, pretende dotar de un fuerte perfil político algunas de las áreas principales del Ejecutivo para afrontar la crisis. Así, Zapatero prescindiría de Solbes, muy desgastado por la incesante y monumental destrucción de puestos de trabajo como consecuencia de la recesión, y nombraría en su lugar a Elena Salgado, actual ministra de Administraciones Públicas.

La envergadura de la crisis ha obligado al presidente a precipitar el cambio

Junto a ella, y también como vicepresidente, Zapatero ha ofrecido al andaluz Manuel Chaves la cartera de relaciones con las comunidades autónomas, la que dejaría vacante Salgado. Chaves ha aceptado el encargo, según indicaron ayer distintos colaboradores del jefe del Ejecutivo andaluz a EL PAÍS, y deja una comunidad autónoma que lleva presidiendo desde 1990, con lo que se abre ahora una etapa de incertidumbre en torno a la sucesión andaluza.

Fuertes encontronazos

Por último, José Blanco, el vicesecretario general del PSOE, se ocuparía de Fomento, uno de los ministerios estratégicos ante la crisis económica. Blanco continuaría al frente de la vicesecretaria general del partido pese a la nueva responsabilidad.

Magdalena Álvarez, que aparecía siempre en las quinielas sobre cambios de Gobierno, dejaría la gestión en un Ministerio de Fomento que en los últimos años ha sufrido fuertes encontronazos con gobiernos autonómicos con fuerte presencia de partidos nacionalistas.

Zapatero, que ayer evitó comentar los cambios cuando ofrecía una conferencia de prensa en Estambul (Turquía), persigue lograr un Ejecutivo con un perfil político acusado para intentar trasladar a la opinión pública mensajes potentes sobre la gestión contra la crisis que está llevando a cabo el Gobierno.

Hace tiempo que el presidente maduraba una amplia remodelación de su Gabinete, con la idea de dar un fuerte impulso a su acción de Gobierno para afrontar en mejores condiciones las elecciones europeas de junio, que se presentan con un horizonte oscuro por la recesión económica y que podrían suponer otra victoria electoral del Partido Popular, tras la de Galicia.

Zapatero habría aprovechado estos días para dar el empujón definitivo a su decisión aprovechando su exitosa peripecia internacional. Primero, con su presencia en la cumbre del G-20, después, con su encuentro bilateral con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien le dedicó ayer encendidos elogios, y, más tarde, con la reunión de la Alianza de las Civilizaciones, que concluirá el próximo martes.

Con esta crisis de Gobierno, la más importante de las que ha llevado a cabo Zapatero hasta ahora por las apuestas políticas que introduce en la cúpula para afrontar el futuro, el jefe del Ejecutivo pretende ajustar su Gabinete a las nuevas condiciones generadas por la recesión económica. El Gobierno que hizo en abril del año pasado, tras las elecciones de marzo, según explicaron ayer a este periódico colaboradores del presidente, no estaba pensado para una crisis económica de la envergadura de la actual. La actuación de este Gobierno ha ido resintiéndose, especialmente en los últimos meses, según reconocen numerosos dirigentes socialistas.

La crisis del Gabinete afecta directamente al área económica, la más alterada por los vaivenes de la recesión. Su titular, el vicepresidente Pedro Solbes, había dado en los últimos meses notorias muestras de cansancio y hacía semanas que se esperaba su relevo. Algunas fuentes barajaron que su salida del Gobierno podría implicar el desdoblamiento de la vicepresidencia económica en los departamentos de Hacienda y Economía. Esas mismas fuentes apuntaron en un principio a la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado, como candidata a la cartera de Hacienda. El actual secretario de Estado de Economía, David Vegara, aspiraría al mismo puesto con rango de ministro. Finalmente, Zapatero parece inclinarse por darle todo el poder del área económica a Elena Salgado.

El presidente, según indicaron ayer fuentes gubernamentales, pensaba aprovechar la renovación de su Gabinete para reducir el número de ministerios. Con ello trataría de lanzar un mensaje de austeridad en el gasto público en un momento de grave recesión económica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de abril de 2009