Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La muerte a tiros de un policía lleva al Ulster "al borde del abismo"

Brown había asegurado que el proceso de paz en Irlanda es "inquebrantable"

La muerte a tiros anoche de un policía en Craigavon, a 40 kilómetros de Belfast, elevó varios grados la tensión en Irlanda del Norte por el temor a que se trate de un nuevo atentado terrorista que pueda poner en peligro el proceso de paz. Horas antes, el primer ministro británico, Gordon Brown, proclamaba que el proceso de paz es "inquebrantable". Brown hizo estas declaraciones tras visitar la base militar de Antrim, blanco el sábado de un atentado del disidente IRA-Auténtico en el que murieron dos soldados británicos.

El policía resultó herido en un tiroteo sobre las nueve de la noche, hora local, mientras investigaba actividad sospechosa en un área de mayoría católica en el condado de Armagh. Los disparos, uno de los cuales alcanzó a la víctima en la cabeza, se produjeron cuando el agente se apeó de uno de los dos vehículos policiales que se desplazaron a la zona.

El grupo que atentó el sábado cuenta con unos 300 militantes

De madrugada, aún no se habían confirmado las circunstancias, pero las declaraciones de condena de políticos de todos los partidos daban por hecho que se trataba de otro atentado. El ministro principal y líder de los protestantes del ala dura, Peter Robinson, describió el asesinato como "un hecho malvado", según la BBC. "Estoy asqueado por los intentos de los terroristas de desestabilizar Irlanda del Norte", dijo. "No permitiremos que los responsables de este acto arrastren a nuestra provincia de vuelta al pasado", añadió.

Alex Maskey, miembro por el Sinn Fein del consejo que supervisa la policía norirlandesa, expresó su "repugnancia e indignación porque esto haya ocurrido otra vez esta noche, después del fin de semana". "Estamos al borde del abismo", dijo por su parte Dolores Kelly, del partido nacionalista moderado SDLP y también miembro del consejo de la policía, que hizo un llamamiento al esfuerzo colectivo para atajar la situación.

Las palabras que horas antes pronunció Brown apuntaban también contra el temor a un regreso de la violencia a los 11 años de la firma de los Acuerdos de Viernes Santo, que sellaron el fin de la lucha armada y han acabado traduciéndose en el actual Gobierno conjunto de los unionistas radicales y los republicanos del Sinn Fein, brazo político del IRA.

"Lo que he visto esta mañana es la unidad del pueblo norirlandés y de sus partidos políticos", declaró Brown tras reunirse en Stormont con Robinson y con su número dos en el Ejecutivo, el republicano Martin McGuinness. Frente a las acciones de los terroristas, subrayó Brown, "queremos lanzar al mundo el mensaje de que el proceso político no va a ser quebrantado ahora ni nunca".

Las condenas al ataque contra la base de Massereene fueron inmediatas desde todos los frentes, incluyendo la convicción de Gerry Adams, líder del Sinn Fein, de que sus autores carecen de apoyo popular, financiación y estrategia para lograr el objetivo de "una Irlanda unida". Avala esa tesis un informe del jefe de la rama especial de la policía de Belfast, Drew Harris, en el que se concluye que la disidencia del IRA-Auténtico "sólo tiene capacidad para asesinatos o ataques esporádicos".

A la hora de repartir responsabilidades, Adams recalcó el "gran error" cometido por el jefe de la policía norirlandesa, Hugh Orde, al admitir 36 horas antes del atentado del sábado que había movilizado a especialistas del Ejército británico para seguir a republicanos disidentes sospechosos de estar planeando el asesinato de un alto cargo policial. Adams advertía sobre el recurso al Ejército británico para combatir a los disidentes del proceso de paz, y apelaba a la unidad de los políticos norirlandeses y a su habilidad para "permanecer tranquilos" mientras se investiga el atentado del sábado.

Las dos víctimas mortales, Mark Quinsey (23 años) y Cengiz Patrick Azimka (21), no estaban de servicio, porque ese mismo domingo iban a partir en misión hacia Afganistán. A las 21.40 hora local cruzaron la entrada de la base para recoger unas pizzas que habían encargado. Dos pistoleros dispararon, hiriendo también a otros dos soldados y a los dos trabajadores de la pizzería.

El IRA-Auténtico es una escisión del IRA consumada en 1997 ante la negociación política con vistas a los Acuerdos de Viernes Santo. En 1998 perpetró en Omagh el más grave atentado en el conflicto norirlandés, con 29 muertos. Sus miembros han permanecido activos con acciones menores. Unos 300 militantes integran hoy ese grupúsculo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de marzo de 2009