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Entrevista:IÑIGO URKULLU | Presidente del Euskadi Buru Batzar del PNV | Nuevo escenario en el País Vasco

"Que PSOE y PP pacten en España"

El líder del PNV se muestra a medio camino entre la satisfacción por la clara victoria el 1-M y la interiorización de la práctica seguridad de que el PNV perderá el Gobierno vasco, por primera vez en 29 años, a manos del PSE-EE

Iñigo Urkullu (Alonsotegi, 1961) parece albergar ya pocas expectativas de que el PNV conserve el Gobierno vasco. Mañana concluye con el PP su intento de recabar apoyos para su candidato a lehendakari, Juan José Ibarretxe, con una oferta al PSE-EE de "acuerdo amplio para la estabilidad" basada en el "entendimiento entre diferentes", con la que su partido parece cerrar definitivamente, pero quizá demasiado tarde, la década de la acumulación soberanista abierta en Lizarra en 1998.

Pregunta. ¿Echaron el resto con su oferta al PSE, tan cercana, hasta en el lenguaje, al discurso socialista?

Respuesta. No es eso, no estamos haciendo el discurso del PSE. Es del PNV. La apuesta por el fin de la política de bloques y por una nueva etapa de acuerdo entre diferentes está en la ponencia de la asamblea de 2007 en la que fui elegido presidente.

"Nos parece arrogante que quien no ha ganado nos perdone la vida"

"Sería chocante autoflagelarnos tras ganar con casi 400.000 votos"

"Lo del golpe institucional no creo que sea ninguna aberración"

"Ni hemos valorado si Ibarretxe seguirá en la Cámara como jefe de la oposición"

P. Pero parece antagónica de los acuerdos del tripartito de 2001 y 2005. ¿Por qué la transversalidad ahora y antes no?

R. Las circunstancias son distintas. Pero la transversalidad no es sólo una fórmula de Gobierno, ha existido en el juego parlamentario, con la aprobación de leyes con el PSE, el PP y el PCTV, ha sido una práctica diaria del PNV.

P. ¿Es la crisis económica o la perspectiva de perder el poder lo que les lleva a este cambio?

R. No se hace por miedo a perder el poder. La crisis es un objetivo prioritario, pero el PNV no ha llegado ayer a la construcción de ese discurso teórico y al ejercicio de hacer política de modo diferente.

P. ¿Cómo reciben los consejos de asumir con sosiego la pérdida del poder?

R. Nos parece arrogancia del PSOE y del Gobierno español que alguien que no ha ganado las elecciones nos perdone la vida y nos dé consejos de cómo tenemos que obrar en política. Se equivocan el PSOE, el Gobierno, su presidente y su vicepresidenta. Reivindicamos en justicia el reconocimiento de que somos la fuerza ganadora.

P. Puesto que la negociación ha encallado en la cuestión del lehendakari...

R. Por parte del PSE, sí.

P. ...si ellos hubieran admitido su propuesta con otro candidato del PNV que no fuera Ibarretxe ¿habrían contemplado cambiarlo?

R. Ya no es un ejercicio que valga la pena hacer. Nos dijeron que el problema no es Ibarretxe, que cualquier candidato que ponga el PNV es imposible.

P. ¿Sirve la misma persona, Ibarretxe, que ha gobernado con un discurso y unas alianzas dadas, para seguir haciéndolo, con otro discurso y otros socios?

R. Sí, porque detrás de las personas está el partido, que avala una u otra dinámica en función de las circunstancias de cada momento. Su proyecto de nuevo Estatuto [plan Ibarretxe] y la consulta han sido momentos puntuales. Su gestión de 10 años nos ha traído al bienestar.

P. ¿El PNV pone fin al discurso de Ibarretxe sobre el cauce central de la sociedad vasca, entre dos orillas, izquierda abertzale y ETA por un lado, y constitucionalismo por otro? ¿Están eligiendo bando, acercándose a este último?

R. No. Pero la realidad del Parlamento es otra. Los constitucionalistas suman 39, aunque eso no se corresponda con la fotografía sociológica del país, porque falta la izquierda abertzale.

P. ¿El Parlamento vasco es legítimo para ustedes?

R. Sí, claro que es legítimo. Otra cosa es que sigamos denunciando que es consecuencia de la aplicación de la Ley de Partidos con cálculo electoralista y también de la decisión de quienes no han querido presentarse a las elecciones.

P. La reciprocidad en Madrid que contiene su oferta al PSE implica una cierta responsabilidad de Estado. ¿Garantiza que, en caso de gobernar, no abordarían iniciativas como el plan Ibarretxe o la consulta?

R. La imputación de esas iniciativas hay que hacérsela al Gobierno español, que se negó a negociar. ¿Iniciativas abocadas al fracaso en el Parlamento vasco, con mayoría constitucionalista? No caben.

P. ¿Qué entienden esta vez por profundización del autogobierno?

R. El asentamiento y la concepción emanada del Estatuto de Autonomía de 1979, pulida y perfeccionada con la traslación del espíritu de bilateralidad del concierto económico al ejercicio de la política y el desarrollo pactado del autogobierno.

P. ¿Qué añaden ahora a la lucha contra el terrorismo con esa afirmación de que no sirve con pedir a ETA que desaparezca?

R. Junto a la acción y la colaboración policial y judicial, la deslegitimación social, incluida la de su propio mundo. Y para eso sería importante una política penitenciaria distinta.

P. ¿Qué quiso decir al indicar que la investidura de López sería un "golpe institucional" por un pacto de Estado PSOE-PP?

R. Primero: lo del golpe institucional no creo que sea ninguna aberración. No estoy hablando de un golpe de Estado ni de ilegitimidad de lo que vayan a hacer. Es una imagen gráfica de que es sólo un quítate tú para ponerme yo, sin un proyecto detrás. Dan muchos pasos juntos en la misma dirección, creo que pensando en cambiar el actual modelo de Estado. Podemos poner nombres catalanes o vascos a quienes gobiernan Cataluña o Euskadi, pero el centro de decisión está en Madrid.

P. Ha dicho que con ustedes en el Gobierno y en las tres diputaciones está garantizada la cooperación interinstitucional, cosa que no se garantiza si gobierna el PSE. ¿Hay una intención desestabilizadora por su parte desde las diputaciones?

R. No. Pero si siendo primera fuerza y mediando una oferta de acuerdo, me veo en la oposición, yo voy a gobernar las diputaciones desde los postulados del PNV, en materia de competencias, de política fiscal, en el órgano de coordinación tributaria... y vamos a chocar con la política del PSE desde el Gobierno. Porque la presencia de cada uno en cada institución no vendrá dada por un acuerdo, como en el pasado, sino por una agresión.

P. ¿Cómo quedarán las relaciones con el PSOE en el Congreso?

R. No van a escapar a la situación, tendrán su derivada. Si el PSOE y el PP son capaces de ponerse de acuerdo para una investidura o para gobernar en Euskadi, que lo hagan también en España, en las Cortes.

P. Estos días se mueven entre un mensaje algo apocalíptico y la propuesta escrita de integración. ¿Cuál será el registro final del PNV si va a la oposición?

R. No es apocalíptico, sólo evidenciamos que somos los ganadores. Nuestro registro será el de la satisfacción por los resultados, el del proyecto de partido que tenemos que ir concretando y el del gobierno de muchos ayuntamientos y las tres diputaciones. Siempre desde la responsabilidad, estemos en el Gobierno o en la oposición.

P. ¿Habrá asunción de responsabilidades o alguna autocrítica si pierden el Gobierno?

R. Sería chocante autoflagelarnos tras ganar, en solitario, con casi 400.000 votos.

P. ¿Ibarretxe continuará en el Parlamento como jefe de la oposición?

R. Es algo que ni hemos valorado.

P. ¿Qué les queda por hacer?

R. Ver qué nos dice el PP y seguir diciendo a la sociedad que no vemos proyecto detrás de ese posible acuerdo PSE-PP. Que se la ha engañado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de marzo de 2009