NO FUNCIONAColumna
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La mejor 'web' de Renfe

R. I. quiso viajar de Barcelona a Cáceres. Tiene tarjeta dorada, pero sabe que no es verdad lo que dice la secretaria de Fomento, Josefina Cruz, sobre que el AVE tenga varias tarifas. Si así fuera, la tarjeta le daría derecho a descuentos del 40% en todas ellas y sólo le da derecho a la única tarifa de verdad: la más cara. Por ello, intentó sacar un billete por Internet: no se puede. Es decir, se puede, pero con riesgo. De Barcelona a Cáceres no hay tren. Hay que comprar un billete hasta Madrid y otro de Madrid a Cáceres. Y contra lo que ocurre en cualquier web de aviación, no se pueden adquirir los dos billetes a la vez, sino primero uno y luego otro, corriendo el riesgo de que, por el medio, el segundo se agote y haya que hacer noche en Madrid. ¿Por qué no se pueden adquirir billetes para todo el trayecto? Porque la web es mala de competición, reconocen los directivos de Renfe, con tal de no ser identificados.

El portavoz de la empresa, que no puede permitirse lujos verbales, se atuvo a que la Renfe invertirá 22 millones en mejorar la web. No está mal para un servicio que acaba de ser premiado por una asociación de usuarios de informática por su supuesta calidad.

No sólo es eso: al ciudadano que compre un billete de larga distancia por Internet se le cobran "gastos de gestión". Es decir, gestiona él y cobra Renfe. La cosa más chusca, sin embargo, se descubre si uno intenta comprar el billete en ventanilla: también se le cobran gastos de gestión. Una "subida encubierta", dice R. I. Porque en los Cercanías esos gastos no existen. "Renfe aplica una política tarifaria diferente", dice el portavoz. O sea que ahora se llama así. Siempre se aprende algo.

Para quejas sobre administraciones y empresas públicas pueden dirigirse a catalunya@elpais.es a la atención de Francesc Arroyo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 06 de marzo de 2009.