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Mercadona cambia de mentalidad para afrontar la crisis

La compañía gana 320 millones, un 5% menos, y bajará los precios un 17%

Mercadona cambia de mentalidad y vuelve a los orígenes para hacer frente a una crisis que su presidente, Juan Roig, definió ayer como "la tercera guerra mundial pero sin balas". Como si se tratase de una frase de Confucio, la compañía solemnizó ayer en las paredes de sus instalaciones en Puçol la leyenda "para bajar los precios hay que volver a la sencillez". En ella está inscrita la nueva filosofía a la que regresa la empresa, prescindiendo de todo lo superfluo: "Bajar precios por la mañana, por la tarde y por la noche", abundó Roig.

El presidente de Mercadona fijó el punto de partida de este proceso en otra sentencia: "El éxito es la semilla del fracaso". Según reflexionó, la empresa se había dormido y alejado de su modelo en su victoriosa trayectoria. "El éxito nos hizo amuermarnos y la crisis externa nos ha explotado en la cara y nos ha ayudado a despertar", refirió ayer en su comparencia anual ante los medios con notables cambios en la escenografía y la coreografía, absorbidas por unos mostradores rebosantes de frutas y verdura a granel.

Roig: "El éxito nos amuermó y la crisis nos ha ayudado a despetar"

Roig simbolizó en el regreso al granel el desafío de Mercadona: volver al modelo de añadir valor al cliente, eliminando todo aquello que no le aporta nada. Puso ejemplos: abrillantamiento de frutas, paquetes, invención de productos (zumo de tomate con calcio), formatos redundantes (72 formas de tomar leche, 112 de tomar zumo o 100 tipos de café). La apuesta de la compañía, remarcó Roig, es convertirse en prescriptora de los clientes y ejercer en la elección de la mejor opción.

Según explicó, en España existen un millón de marcas y la compañía trabaja con 8.500, de las que, bajo el criterio de "máxima calidad y mejor precio", hace sus recomendaciones. Mercadona ha retirado desde octubre 800 referencias de sus estanterías (la mitad de ellas de sus propias marcas blancas), bajo ese mismo criterio. Esta política, desveló, ha supuesto un ahorro del 10% para el cliente (100 millones al mes) y un incremento de 60.000 clientes (50 por supermercado). El presidente negó que la medida haya ocasionado algún impacto negativo en los clientes.

La compañía cerró 2008 con un beneficio neto de 320 millones, un 5% menos que en el ejercicio anterior. Roig atribuyó estos resultados a la caída de la previsión de las ventas en un 1%, a las medidas adoptadas para abaratar los productos y a los efectos de la huelga de transporte de junio, en la que Mercadona, aseguró, perdió 15 millones. La empresa realizó una inversión de 600 millones, sus recursos propios pasaron de 1.350 a 1.641 millones y, asimismo, repartió 190 en primas a los trabajadores. En ese período, realizó el 90% de sus compras en España por valor de 14.000 millones, lo que equivale al 1,4% del PIB español.

Mercadona ha fijado sus objetivos para 2009 en disminuir el presupuesto de alimentación para las familias con dos hijos de 600 a 500 euros, un 17% menos (un ahorro de 1.200 euros por familia al año). Ello le supondrá aumentar en un 15% los kilos de mercancía vendida, aunque el beneficio neto se reducirá a la mitad. "Lo importante no es ganar sino mantenerse", anotó.

Mercadona posee 1.210 supermercados y 61.500 trabajadores. Para 2010, estudia la compra de una empresa en el extranjero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de marzo de 2009