Tras las elecciones

El PP pone su apuesta por el cambio por encima de su aspiración a gobernar

Rajoy da a la dirección vasca plena autonomía para toda la negociación

El PP vasco considera que la forma en que mejor se visualizaría la apuesta por un cambio en Euskadi sería su participación con los socialistas en un gobierno de coalición, pero no va hacer de ello un obstáculo para lograr su objetivo fundamental: variar el rumbo político de Euskadi después de casi 30 años de gobiernos nacionalistas. "No vamos a impedir el cambio bajo ningún concepto", recalca un cualificado miembro de la dirección que encabeza Antonio Basagoiti.

Con el papel clave que les pueden proporcionar sus 13 escaños, los populares ahora quieren mantener la prudencia y esperar a los movimientos que hagan Patxi López y los suyos, que al menos hasta anoche no habían mantenido ningún contacto con el PP, más allá de las felicitaciones protocolarias.

La dirección popular aún no ha mantenido ningún contacto con el PSE

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Una decena de dirigentes y parlamentarios electos populares consultados por EL PAÍS repiten que lo importante en este moemto no es hablar de contrapartidas, sino negociar con los socialistas las condiciones básicas que debería tener una nueva política para Euskadi, "si podemos compartir proyecto", según uno de ellos. "¿Se va a poder estudiar en castellano o no? ¿Va a haber perfil cero [sin exigencia de euskera] en la Administración?", apunta gráficamente un parlamentario electo con peso en una de las direcciones provinciales. La cuestión, coinciden todos, es "si los socialistas estarán a ello".

Los populares ven reforzada la posición que pueden jugar por el hecho de que UPyD, que les ha arrebatado su séptimo escaño por Álava, no vaya a ser decisiva para formar una mayoría absoluta constitucionalista, una vez que el PSE se haga con el escaño que disputa con EA en Álava gracias al voto de los residentes en el extranjero.

El PP ya ha hablado con el PNV para mantener la próxima semana, en una fecha todavía por fijar, una primera reunión, en la que Basagoiti y su número dos, Iñaki Oyarzábal, se sentarán con la delegación peneuvista que compondrán Urkullu e Ibarretxe. A ambos les transmitirán la disposición del PP a dialogar con todos, pero su consideración de que una mayoría de los vascos ha optado por una nueva etapa.

Mariano Rajoy quiso ayer compartir con los populares vascos un resultado que supone también para él un balón de oxígeno en un momento particularmente difícil, con divisiones internas y acosado por varios escándalos. Para dar mayor realce a su respaldo al PP vasco, acudió a la reunión de la Junta Directiva Regional con su guardia más fiel: la secretaria general, María Dolores de Cospedal, los tres vicesecretarios y su jefe de gabinete, Jorge Moragas.

Tanto en la reunión a puerta cerrada como luego ante los medios, en una comparecencia sin posibilidad de preguntas, Rajoy enfatizó que el PP no va a defraudar "de ninguna de las maneras" la expectativa de lograr un nuevo rumbo político.

"Nosotros no somos unos mequetrefes", por lo que mantendrán con claridad su apuesta por el cambio, destacó el presidente popular a sus compañeros, según varios de los asistentes, y repitió luego a los periodistas. Rajoy, saludado, al igual que Basagoiti, por una larga ovación de los reunidos en pie, realizó una intervención bastante emotiva, coinciden distintos miembros de la Junta, en la que destacó el salto cualitativo que dan los populares vascos para poder condicionar las futuras políticas. La dirección de Génova ha dejado manos libres a Basagoiti y su equipo para que lleven adelante las negociaciones que se avecinan.

Ya en público, Rajoy, sin citar a los socialistas, repitió su apoyo a un cambio de Gobierno y de políticas: "Cuando decimos eso, es porque apostamos de verdad. Los demás tendrán valentía o no, coraje o no, ideas o no, estarán dispuestos al cambio o no; el PP, sí". Y, como en su discurso en Vitoria en el cierre de campaña, repasó los valores que van a seguir defendiendo: "España, el País Vasco, la Constitución, el Estatuto, la derrota del terrorismo, la libertad, sobre todo la de los padres para elegir la educación de sus hijos y una política eficaz contra la crisis.

Como comentaba en privado por la mañana un miembro de la Junta: "Nos presentamos para cambiar las cosas con las que no estamos de acuerdo. Habrá que ver si otros están por eso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 02 de marzo de 2009.

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