Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
JUAN ANTONIO E ÍÑIGO SAGARDOY | Presidente y director de Sagardoy Abogados | Carreras & Capital humano

"Los ERE van a ser más baratos y a provocar conflictividad laboral"

Juan Antonio Sagardoy (Pitillas,Navarra, 1935) fundó el bufete especializado en derecho del trabajo que preside en 1980. Actualmente es su hijo Íñigo (Madrid, 1968) quien lo dirige. Ambos son un referente en España ante cualquier tema relacionado con la legislación laboral. Y como no podía ser de otra manera, padre e hijo comparten la idea de que el mercado de trabajo español necesita una reforma estructural para poder afrontar la crisis, perder el menor empleo posible y salir favorecidos de ella cuando acabe. Abogan por la flexiseguridad que propugna la Comisión Europea y definen 2009 como el año de la "peste laboral".

Pregunta. Con la tasa de paro en el 14% y ante las noticias de cada día de más despidos y expedientes de regulación de empleo (ERE), ¿cuáles son sus previsiones para este año?

"El paro crecerá hasta el 20% este año porque no se toman medidas"

Respuesta. El paro va a crecer de forma importante este año, hasta límites que desconozco, pero que no me extrañaría que llegasen al 20% porque no veo en el horizonte ningún signo objetivo de que vaya a crearse empleo duradero, sino más bien lo contrario. Si la construcción, que es uno de los principales sectores que están originando el paro, deja de expulsar trabajadores, podría ralentizarse un poco el aumento del paro. Pero no parece que vaya a crearse empleo en otros sectores.

Las cosas no se arreglan solas, añade Íñigo Sagardoy, y los mensajes que nos llegan es que hay unas políticas quizá activas en el tratamiento del desempleo, pero no hay una actuación del Gobierno para promover precisamente lo que es necesario ahora: generar empleo.

P. Eso quiere decir que no confían en que las medidas que está anunciando el Gobierno vayan a cambiar la situación...

R. No sé cuáles son las medidas que tiene el Gobierno, ni creo que lo sepa nadie porque no ha habido un paquete homogéneo que las agrupe, sino que son medidas que se van sucediendo en el tiempo y que no acaban de entenderse. Lo que sí hay, y es una parte importante para hacer frente al paro, es una política de ayuda al desempleado. Pero es una política pasiva, no una palanca de empleo. La subvención para crear empleo es un instrumento muy deficiente y muy perverso para una economía competitiva. Y uno de los grandes dramas que tenemos en España es la falta de competitividad. El sustentar el empleo en la subvención ha de ser absolutamente transitorio, tiene que buscarse la fórmula para que el emprendedor arriesgue e inicie nuevas empresas y actividades. Hay que fomentar la inversión privada, que es realmente la que crea empleo, ir a otro tipo de medidas... Y sería muy positivo que éstas salieran de un gran pacto entre las fuerzas políticas y los agentes sociales.

P. ¿La solución a la crisis pasa necesariamente por el abaratamiento del despido, como dice la CEOE?

R. Nosotros, señala el director de Sagardoy, defendemos una propuesta novedosa que es crear un único contrato de trabajo, olvidándonos de la famosa dicotomía de temporalidad y fijeza, que es una lacra en España y que no existe en otros países europeos. Es un contrato de trabajo, que podrá durar lo que dure, lo que quieran las partes, y tendrá unas garantías en función de esa duración. Una única indemnización, que estará en función de la antigüedad y de la retribución del trabajador.

Como telón de fondo, añade el presidente del bufete, tiene que buscarse el consenso entre los agentes sociales... pero no veo el camino. Y si no hubiera tal acuerdo, el Gobierno tiene que intervenir. Tiene que haber una acción del Gobierno, si es que considera que el mercado de trabajo en España necesita una reforma estructural, como creemos nosotros. Ahora mismo sería necesario tomar medidas de emergencia, urgentes, sin duda dolorosas, pero que ayuden a emplear, no a despedir. Y lo que habría que hacer es animar al empresario a que contrate, haciéndoselo fácil y atractivo. Habría que entrar en una facilidad de contratación con unos estándares de salario y terminación del contrato más bajos de los que tenemos durante 18 o 24 meses. Así se crearía mucho empleo.

P. Pero no parece que la mesa de diálogo social esté por la labor.

R. Si los sindicatos entrasen por la vía de empezar a bajar salarios para salir de esta situación o a incrementar la jornada porque hace falta o a facilitar la movilidad funcional, se salvarían muchas empresas.

P. ¿Cuántos expedientes de regulación de empleo (ERE) están tramitando actualmente y a cuántos empleados afectan?

R. Seis o siete importantes, que afectan a 1.500 o 1.800 personas.

P. ¿Y qué previsiones tienen de aquí a finales de año?

R. Ya hay muchas empresas que no pasan por el despacho de abogados, van directamente a los 20 días por año. También hay empresas que van directamente a la fase concursal. Y nos han pasado cosas curiosas, como empresas que han negociado un ERE y al acabar, después de tres o cuatro meses, no tenían dinero para pagarlo, mantiene Íñigo Sagardoy. Yo veo dos tendencias para este año: va a haber menos ERE que en 2008 porque la situación es más crítica y las empresas entran en concurso. Y la segunda tendencia es que los sindicatos van a radicalizar sus posturas a final de año sobre todo.

P. ¿Va a haber conflictividad laboral?

R. Yo creo que sí. Desde luego, es mi intuición. El ERE tradicional negociado va a ir a menos porque las empresas cerrarán directamente. Los ERE van a ser más baratos para el empresario porque no hay dinero y eso hace que las posturas sindicales sean más radicales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de marzo de 2009