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El nieto de Franco niega que maltratara a su ex novia

La fiscalía pide para él cuatro años de cárcel

Jaime Martínez Bordiú, nieto menor del general Franco, se sentó ayer en el banquillo de los acusados y negó que maltratara a su ex novia en un hotel de Mijas (Málaga) el verano de hace dos años. Durante la vista, celebrada bajo la mirada de decenas de medios de comunicación, Martínez Bordiú -que lloró cuando su abogado dijo que era víctima de una ley de violencia de género "perversa"- admitió que mantuvo una acalorada discusión con Ruth Martínez, pero dijo que no la lesionó. La fiscalía ratificó su petición de cuatro años y nueve meses de cárcel por los presuntos delitos de coacciones, malos tratos y amenazas

De forma confusa y con divagaciones constantes que obligaron a la juez a centrarle, Martínez Bordiú dio su versión de los hechos, ocurridos el 21 de agosto de 2007 en la habitación de un lujoso hotel. Según el acusado, ambos discutieron y Ruth le dijo que quería marcharse. Él, para calmar los ánimos, se fue a cenar. La versión de la víctima, que también acudió a la vista en los juzgados de Barcelona, fue muy distinta. Según Ruth, Martínez Bordiú la agarró por los brazos y la lanzó contra el sillón. Cuando ella estaba en el suelo recogiendo sus cosas, el acusado dio una patada a una silla donde había un ordenador portátil. Ambos objetos chocaron contra ella, que sufrió lesiones en los brazos y en el costado.

La discusión siguió en el hall del hotel donde, según el relato de la fiscalía, el hombre le amenazó con matarla si avisaba a la policía. "Es buena persona, pero a veces se pone muy nervioso. Pasé miedo", declaró Ruth.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de febrero de 2009