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Reportaje:

Las bicicletas dan un vuelco a Sevilla

Esta primavera se cumplen dos años del carril bici con 108.000 abonados

Aunque Sevilla no sea todavía esa "ciudad de las personas" que destaca la publicidad institucional, sí parece que ha encontrado el camino para serlo. La irrupción de la bicicleta en sus calles y la eclosión en su uso, está cambiando el paisaje y parece que también al paisanaje. Antonio Rodrigo Torrijos, concejal de Izquierda Unida, delegado de Infraestructuras de la capital hispalense, lo resume así: "No hay más que ver cada mañana a la gente: a los que van en bici se les ve sonrientes; en cambio, quienes van en su coche parecen algo tristes".

Sea o no cierto, a nadie se le escapa que de un tiempo a esta parte las relaciones entre automovilistas y ciclistas, y de éstos con los peatones, parecen mejores; más solidarias. Han descendido, en opinión de Rodrigo Torrijos, los niveles de acritud en la vía pública y la convivencia entre estos "tres gremios" es mejor. Y también parece cierto que a medida que aumenta el respeto entre ciclistas y peatones, o de automovilistas a ciclistas, disminuyen los conflictos.

La empresa de Sevici no sabe cómo atajar el vandalismo persistente

"A los que van en bici se les ve sonrientes; en coche parecen algo tristes"

La implantación de la bici es lo que más valoran hoy los sevillanos; hasta un 75% está de acuerdo. Sólo las públicas las usan 27.000 personas al día. En total, son 80.000 las que se desplazan en bici a diario por la ciudad.

A punto de cumplirse en abril los dos años del uso compartido de bicicletas y de la inauguración del carril bici, son ya 108.340 los abonados de corta y larga duración, mientras que el número aproximado de alquileres acumulados se acerca a los 5 millones. Todo un éxito para la empresa JCDecaux, líder mundial en este negocio y presente en 3.400 grandes ciudades de 54 países. Pero Decaux no sale de su asombro. Porque si bien se ha visto desbordada por la demanda y acogida de los sevillanos, no saben cómo atajar el vandalismo persistente. "Cada día reparamos in situ 150 bicicletas, además de las 210 de media a la semana que pasan por nuestros talleres; éstas con graves desperfectos", explica Íñigo Prado, Relaciones Públicas de la empresa.

Los problemas con la cadena y los pinchazos -"muchas veces sospechosos", alega Prado- representan el 64% de estas reparaciones. "Piénsese", señala Prado, "que si no reparásemos las bicis a diario, en apenas 15 días quedarían inservibles las 2.500 que hay en circulación". La empresa también ha perdido por robo en estos dos años 230 bicicletas.

En general, los usuarios de Sevici se manifiestan satisfechos con el proyecto. Hay 45.000 personas con abono anual, y el resto, hasta completar los 108.000 usuarios, son abonos semanales. También las asociaciones de vecinos y consumidores, de comerciantes, o ecologistas se alegran del cambio espectacular que está experimentando la ciudad con la bici.

Eso sí, todos tienen al menos tres quejas: lamentan su "deterioro excesivo", la acumulación en algunas estaciones de bicis en detrimento de otras, que casi siempre están vacías, y, en tercer lugar, se quejan del "lento" traslado de bicis que hace la empresa de unas estaciones a otras. A todo esto responde Prado que el objetivo es que el uso público de la bicicleta se autoregule. "No podemos tener una flota permanente de remolques llevando bicis de un lado a otro de la ciudad todo el día porque, entre otras cosas, estaríamos provocando una agresión ambiental".

En los 84 km de carril bici existentes hay 241 estaciones; además, el ayuntamiento acaba de habilitar otros 2.000 aparcamientos para las bicis de uso privado. Cada bicicleta la utiliza una media de 12 personas al día. Todo esto hace que Prado reflexione: "Si este uso", señala, "se concentra, además, en unos segmentos horarios y el vandalismo persiste como digo, nos resulta muy difícil mantener en buen estado el servicio, y con tantos usuarios".

Los cambios en el transporte público sevillano son ya un hecho. La ciudad quiere ser ese espejo en el que se mire el sur de Europa. A la próxima inauguración del metro, la ampliación del metro-tren o la ampliación del carril bici, se están construyendo otros 30 km se irán añadiendo amplios espacios del casco antiguo recuperados para los peatones. "La bici sólo es un modo más de transporte. Lo que intentamos es que la gente combine caminar con el uso del autobús, el metro y la bici".

De ahí el componente pedagógico que también tiene el proyecto. Desde el ayuntamiento se promueven acciones de formación para escolares y de información para los vecinos. El próximo marzo un millar de médicos, participantes en el XIII Congreso de la Sociedad Española de Salud Pública, tendrán como transporte oficial la bicicleta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de febrero de 2009