El consumo de las familias y la inversión se derrumbaron al cierre de 2008
Las estadísticas que toman el pulso a la economía española volvieron ayer a dar una sorpresa desagradable. El INE corroboró que hay una recesión en marcha, con una caída del 0,7% en el cuarto trimestre. Pero el detalle del PIB desvela un retroceso en inversión y consumo mucho mayor de lo previsto. Sólo el intenso deterioro de las importaciones, otra señal de debilidad de la demanda, compensó las cuentas.


























































