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El PP y los escándalos de corrupción

La trama se manifiesta en todas las intervenciones en las Cortes

La vertiente valenciana de la supuesta trama empresarial de personas vinculadas al PP que investiga el juez Garzón se deslizó ayer sobre todas las intervenciones parlamentarias en el primer pleno del periodo de sesiones en las Cortes. Pero con suavidad. Los diputados del PP fueron instruidos para que evitaran entrar al trapo de posibles provocaciones desde los escaños de la oposición. Francisco Camps, Vicente Rambla y Gerardo Camps, presidente y vicepresidentes primero y segundo del Consell, ni siquiera se dejaron ver en el hemiciclo. Juan Cotino, vicepresidente tercero, pasó un momento por allí.

Pero el principal partido de la oposición fue muy discreto. Ángel Luna apenas aludió al caso a raíz de una provocación de Ricardo Costa, portavoz del PP, quien acusó a los socialistas de romper "las reglas" al negarse a renovar al Síndic de Greuges. "Hemos puesto en suspenso un acuerdo", replicó Luna, "porque ustedes violaban sistemáticamente la regla que atribuye a los diputados la tarea de fiscalizar la gestión del Gobierno. Y ha tenido que venir un juez de la Audiencia Nacional a explicarnos qué hay detrás de unos papeles que ustedes se niegan a entregar. Una empresa que está en el ojo del huracán de todos los medios de comunicación de España, excepto Canal 9".

El acuerdo entre PP y PSPV para designar a José Cholbi como Síndic de Greuges se congeló cuando el Consell rechazó ofrecer la información solicitada por el diputado socialista José Camarasa a la Sociedad Gestora para la Imagen Estratégica y Promocional de la Comunidad Valenciana. La empresa pública adjudicó al menos un contrato a Orange Market, la empresa valenciana implicada en la trama que investiga Garzón, por 445.000 euros.

Mònica Oltra, portavoz de Compromís, amagó en varias ocasiones, pero los diputados del PP se mantuvieron fieles a la consigna de no entrar al trapo. "A ustedes les gustan mucho los eventos especiales, o tal vez debería decir Special Events, como deferencia a la pasión por el inglés del consejero de Educación aquí presente", arrancó la portavoz de Compromís en alusión a la empresa de Francisco Correa, el supuesto cabeza de toda la trama. "¿Me puede explicar señor Costa, para qué quería agua el alcalde de La Nucia?", se preguntó después en relación con un millonario proyecto urbanístico que Correa cita en una grabación.

Pero sólo Enric Morera, de Compromís, arrancó una breve respuesta de Rafael Blasco, cuando mezcló urbanismo desaforado con Julio Iglesias, condenas de la UE y blanqueo de dinero a través de una entidad financiera radicada en Miami.

Hoy, Francisco Camps afronta la sesión de control.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de febrero de 2009