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Entrevista:COMIDA CON... TERESA LÓPEZ

"El feminismo está llegando a los pueblos pequeños"

¿Que carne? Carne. ¿Que pescado? Pues pescado. Teresa López es gallega y va del percebe a la vaca sin problema ninguno. Con la comida no se juega. Tiene buen diente, y ha sabido hincarlo donde hacía falta: en la lucha por las mujeres del mundo rural, agricultoras, ganaderas, las que tienen las respuestas que los funcionarios se empeñan en preguntar a sus maridos. "Son ellas las que conocen todo el papeleo de las explotaciones agrarias. Las mujeres son la fuerza del campo". Teresa López (Cabanas, Coruña,

1973) es la presidenta de Fademur, la federación de mujeres rurales, de la UGT.

Se crió en un pueblo y eso se pega a la piel como un tatuaje. Aunque viviera durante años al lado mismo de la Cibeles, en sus sueños habrá hierba y mugidos; cada año, por san no sé qué, tarareará sones de verbena y siempre guardará algún prejuicio amasado por lenguas de vecindonas. Demasiadas raíces para apartar la mirada. "Sí", reconoce, bailando la copa entre las manos. El vino se tragará pronto los monosílabos.

La jefa de mujeres rurales de la UGT exprime Internet por tierra y mar

En su familia siempre hubo una especial sensibilidad hacia los temas que afectan a las mujeres. Incluso su abuelo era así. "Nunca se justificó la violencia, por ejemplo. Aunque había temas de los que no se hablaba. Mi bisabuela se separó y se vino a vivir con sus hijos, mis abuelos, todos juntos. No se hablaba de eso. Hasta que fuimos mayores". Quizá por eso su madre no se hartaba de decirle que tenía que estudiar: "Para no depender de nadie".

Ahora, dedica su trabajo a combatir el éxodo femenino del campo. "Las mujeres abandonarán los pueblos si no hay nada sugerente que las retenga, porque tienen estudios, iniciativas", dice. Fademur quiere dar salida a las emprendedoras: organiza cooperativas rurales de servicios de proximidad (cuidados a domicilio, comidas para llevar, ludotecas); y se encarga de facilitar la promoción y venta por Internet de algunos negocios; está harta de que a las mujeres rurales siempre se las pinte con los bolillos en la mano. "Hay siete millones de habitantes en los pueblos, allí hay de todo, con estudios y sin estudios, artesanas y ganaderas, empresarias y empleadas públicas". "El feminismo se está despertando en los pueblos y tenemos mucha prisa".

López sabe que algunas leyes no salen con facilidad del asfalto. Que las mujeres del campo, por ejemplo, están más desprotegidas ante la violencia machista... Y ante el machismo sin violencia: "Una de nuestras afiliadas quiso darse de alta en el régimen agrario; no es más que un trámite, pero llegó un funcionario que le quería hacer un examen sobre el manejo del tractor. Por favor, esto no es del siglo XVIII porque no había tractores, que si no", se ríe.

López se arranca a contar la vida de su madre, capitaneando la hacienda mientras esperaba a un marido que pasaba meses enteros en el mar. El micromundo de la Teresa adolescente se ha completado con largos viajes, ya como presidenta de Fademur. ¿Sorpresas? No, constataciones: "Los problemas de las mujeres son los mismos en cualquier lugar del mundo". Aunque a veces el territorio impone sus discriminaciones. "Sí, por eso queremos estar en el Observatorio contra la Violencia de Género".

El Qüenco de Pepa. Madrid

- Pie azul con vieiras: 20

- Cardo y borrajas: 18

- Presa ibérica: 15

- Bacalao: 21

- Mango con frambuesa: 5,50

- Milhojas de frambuesa: 5,50

- Vino, café, pan, agua: 25, 60

Total: 110,60 euros

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de febrero de 2009

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