Un tribunal acusa a la policía de inventar una trama sobre financiación de la 'yihad'

Los agentes manipularon la investigación que llevó a la cárcel a Bassam Dalati

La Audiencia Nacional califica de lamentable, precipitada y ligera una investigación policial sobre financiación de terrorismo yihadista y asegura que se ocultaron pruebas favorables a tres personas procesadas a las que se privó de libertad durante seis meses. El auto de la Sala de lo Penal es uno de los varapalos más sonados que ha recibido la policía en esta clase de investigaciones y califica la trama como "policialmente fabulada".

El artículo 2 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal señala que todas las autoridades y funcionarios que intervengan en un procedimiento penal cuidarán de consignar y apreciar las circunstancias tanto adversas como favorables al presunto reo, pero en la investigación policial sobre el dinero que movió el sirio Bassam Dalati, acusado de financiar la yihad y ahora absuelto, se ocultó una prueba favorable manipulando una nota manuscrita de un empleado del Barclays. Un folio donde se decía que el dinero investigado provenía de asuntos legales. Dalati, de 48 años, casado con una española, padre de dos hijos que estudian en un colegio británico, y afincado en este país desde los años ochenta, libró 33 cheques bancarios por importe de 2,4 millones de euros, para, según su versión, liquidar una empresa promotora de viviendas de la que fue nombrado administrador judicial.

La Audiencia Nacional califica de "lamentable" la actuación policial

Entre las personas que recibieron este dinero estaba su socio, el sirio Mohamed Galeb Kalaje, condenado por colaboración con Al Qaeda en otra causa diferente y todavía preso. También Imad Eddin Barakat y Abu Dahdad, jefe de Al Qaeda en España, condenado junto a Kalaje y también preso. El juez Ismael Moreno, titular de la Juzgado de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, dictó un auto en el que acusaba a los tres de destinar ese dinero "para la financiación de células de carácter terrorista".

Dalati liquidó la sociedad ante notario y con cheques nominativos y cruzados. Según su testimonio, repartió el dinero entre los socios cuando terminó de vender la docena de pisos que promovió la empresa Proyectos y Promociones Paradise. En una fotocopia de varios cheques de La Caixa librados por Dalati a favor de Kalaje, un empleado del Barclays escribió a mano y a pie de página el siguiente texto: "Pedidos informes a La Caixa nos confirman que el dinero proviene de asuntos totalmente legales".

El auto de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional donde se absuelve a los tres acusados destaca la existencia de esa fotocopia en un informe policial incorporado a los autos, reproduce el texto exculpatorio escrito por el empleado del Barclays y añade que, en otro informe policial, enviado a la fiscalía "entre los documentos que se acompaña, se encuentra la misma antedicha fotocopia de los cheques, en la que se ha ocultado la precitada nota manuscrita mediante la colocación de una tira de papel en blanco". Los magistrados Félix Alfonso Guevara, Ángeles Barreiro y Clara Bayarri apostillan así el inquietante hallazgo. "Tan clamoroso dato pasó desapercibido al ministerio fiscal y al instructor. Y a tal respecto la Sala se va a abstener de deducir testimonio de tal divergencia por considerar, en una benevolente hermenéutica, que su incorporación a los autos pudo deberse a error, ello, naturalmente, sin perjuicio de que la parte interesada pueda ejercitar las acciones pertinentes".

La incorporación a los autos del folio manipulado lo hizo la policía, pero los magistrados no señalan al responsable. "Podemos concluir con la mención de una lamentable muestra de la precipitación y ligereza en la actuación policial -al igual que lo es palmariamente el contenido del informe policial de 11 de septiembre de 2007-, ajena a lo que debe de ser una investigación coherente y seria, deviniendo ciertamente inadmisible y en todo caso contraria al artículo 2 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal". El que garantiza que se presenten tanto las pruebas favorables como las que no lo son. El auto de la Sala hace una dura crítica de los informes policiales incorporados a la causa y señala que las afirmaciones sobre la ausencia de actividades económicas de las empresas participadas por los querellados, la ausencia de trabajadores, la falsedad de domicilios "resultan carentes de todo sustento en su confrontación con los informes de la Hacienda Pública, de la Seguridad Social, del propio Sepblac (Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales) y de la expresiva documentación de la representación del señor Dalati".

Los magistrados aseguran que no existe ningún indicio en cuanto al pretendido destino a grupos terroristas de los fondos investigados. "No especificándose en parte alguna, ni por aproximación la identidad de tales grupos ni su ubicación". Y añaden: "La acreditada ausencia de toda intercomunicación entre los procesados ya sería, en sí misma, bastante para al desvanecimiento de la trama terrorista policialmente fabulada".

Y al declarar su inocencia concluyen con el daño causado. "Los querellados Basan Dalati y Mohamed Galeb Kalaje han padecido injustamente privación de su libertad durante más de seis meses, a lo que nada hace que el segundo se encontrase cumpliendo condena, pues tal privación provisional de libertad tiene su reflejo perjudicial en su situación penitenciaria". Dalati estudia ejercer acciones legales contra Interior.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 31 de enero de 2009.

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