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Y El Prat, ¿qué?

Empresarios y políticos insisten en descentralizar AENA

Apenas habían escampado los fuegos artificiales verbales por el cierre de la compra de Spanair, que ha pasado a manos catalanas, y en seguida, el foco del debate se desplazó a una cuestión independiente pero estrechamente relacionada: El Prat, pese a las promesas del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, sigue formando parte del modelo aeroportuario centralizado de AENA. Como resumió ayer el portavoz del PSC, Miquel Iceta, el deseo que rodea la compra de la aerolínea es "enderezar" el futuro de El Prat.

Esquerra Republicana fue más allá. "La compra de Spanair será un revulsivo" para la economía catalana y evidencia que el modelo de AENA "está absolutamente caduco" y "no es nada competitivo", afirmó el vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod Rovira. Para el republicano, hay que acabar con la gestión "centralista" y "si nos dejaran funcionar a nosotros todo iría mejor". En la misma línea, Joan Ridao, secretario general de ERC, auguró: "ahora será posible que el aeropuerto de Barcelona esté conectado al mundo", pero no se puede "cantar victoria" hasta que se haga efectiva la descentralización de AENA. Sin embargo, fuentes del grupo inversor aseguraron que el ente gestor de los aeropuertos, "preocupado por la eventual desaparición de Spanair o por las manos en que fuera a caer, estaba perfectamente al tanto de la oferta y de la negociación".

En la gestión puso igualmente el énfasis el presidente de la patronal Pimec, Josep González, quien declaró a una emisora que Cataluña "tiene suficiente experiencia en capacidad de gestión para gestionar El Prat".

González fue uno de los asistentes a la cena que, la noche del viernes -se acabó de organizar a toda prisa la mañana del viernes-, festejó el maratoniano esfuerzo de los últimos días, al reunir a distintos y agotados equipos. El escenario escogido fue la Casa Llotja de Mar. Como anfitrión, el presidente de la Cámara de Comercio, Miquel Valls, hizo alusión en su parlamento al lugar, "uno de los símbolos de la economía catalana". La plana mayor de Spanair y representantes de Star Alliance, de la que forma parte, replicaron levantando la copa.

Al acto, que dio lugar a un desfile de numerosos abrigos negros, no sólo asistieron representantes de Catalana d'Iniciatives (su vicepresidente y coordinador de la operación, Rafael Suñol y Manel Albanell), y de las instituciones que se han implicado en la compra (Generalitat, Ayuntamiento, Fira, Turismo de Barcelona), sino de equipos de consultores, financieros y abogados (Deloitte, UBS, Uría, Roca Junyent...). Lo mismo estaba el hotelero Joan Gaspart que el teniente de alcalde Jordi William Carnes, Xavier Trias (CiU) y Jordi Portabella (ERC), más otras personas que se han implicado en la operación asesorando o como inversores (el consultor Luis Conde, el financiero Carles Tusquets). Pero en la compra se implicaron más de los que pudieron acudir a la cena, de Joan Rosell (Fomento) a Josep Lluís Bonet (Freixenet y Fira).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de febrero de 2009