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CARTAS AL DIRECTOR

Aclaración

De nuevo me veo obligado a remitirle esta carta de solicitud de aclaración ante la noticia aparecida en el periódico EL PAÍS, en su edición impresa de día 23 de enero de 2009. La noticia titula "El fiscal investiga el patrimonio del ex presidente balear Matas". Debido al contenido interior de la noticia publicada, me veo en la obligación de realizar estas aclaraciones y rectificaciones:

- Efectivamente, la fiscalía de Baleares, parece que por una denuncia anónima, está realizando diligencias informativas al respecto. A través de mi abogado, dada mi residencia actual en EE UU, inmediatamente nos pusimos a disposición de la fiscalía para facilitar cualquier información al respecto, entregando un escrito al efecto y hasta hoy, la única respuesta ha sido que eran unas diligencias informativas y secretas. Seguimos esperando...

- Vuelvo a insistir en que después de 20 años en política, exceptuando la herencia familiar, mi único incremento de patrimonio ha sido el vender mi residencia habitual de un chalé en las afueras de Palma y comprar un piso antiguo en rehabilitación en el casco histórico de la ciudad.

- El piso es antiguo y tiene unos 450 metros. Hacienda acaba de realizar la valoración catastral del mismo, que asciende a 251.334,99 euros.

- Las fotos que aparecen de la casa pertenecen a toda la comunidad de siete propietarios, en la que se dividió la casa original.

- El valor escriturado de esta casa está por encima de la media de la zona y es el segundo más caro de esta Comunidad.

- Mi mujer y yo subrogamos una hipoteca que sirvió para atender al resto de las obras y decoración.

- Por cierto, el decorador ha declarado públicamente que nunca ha pagado con dinero opaco.

- En la época final de mi etapa en Madrid, con mi familia alquilamos un piso a precio de mercado, que pagamos religiosamente hasta el final.

- Don Fernando Areal (mi cuñado) trabaja en una entidad bancaria y nunca ha administrado fondos por su cuenta, ni tiene ningún tipo de sociedad o empresa. Siempre ha actuado como empleado y la gestión de los fondos de los clientes la realiza la entidad. El trato que se ha dado a este caso es especialmente injusto, con una persona extremadamente honesta y un banco que siempre ha actuado correctamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de enero de 2009