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Parálisis en el aeropuerto de Madrid

El caos vuelve a apoderarse de Barajas

Miles de pasajeros esperan hasta 17 horas para volar - Fomento admite una huelga "soterrada" de controladores - El paro de los pilotos de Iberia y la niebla empeoran la situación

Con el billete pagado y en tierra. Miles de pasajeros sufrieron por segundo día consecutivo el caos aéreo en Madrid-Barajas. El aeropuerto más importante de España, con 52 millones de viajeros al año, lleva dos días de retrasos y cancelaciones ante la impotencia del Ministerio de Fomento. Ayer se registraron demoras de hasta 17 horas. Una supuesta huelga de celo de los controladores aéreos, la que mantienen los pilotos de Iberia desde diciembre más las malas condicionas atmosféricas de ayer a primera hora han desbaratado el funcionamiento del aeródromo.

El aeropuerto tuvo dos de sus cuatro pistas cerradas hasta las cuatro de la tarde, según explicó un portavoz de AENA. De las 723 operaciones (salidas y llegadas) previstas hasta las ocho de la tarde, 501 sufrieron retrasos. Sólo en la Terminal 4, el 79% de los vuelos sufrieron demoras. AENA se negó a dar datos del número total de vuelos cancelados. Iberia, la compañía más perjudicada, canceló 32, 19 más que el viernes, y admitió que todos los demás salieron con demoras. "Los problemas se deben a la huelga de los pilotos, que dura casi un mes, y a los problemas con la torre de control, que estuvo hasta las seis de la tarde retrasando vuelos", explicó una portavoz de la compañía.

De los 723 vuelos previstos a las ocho de la tarde, 501 sufrieron demoras

El Ministerio de Fomento, máximo responsable de los aeropuertos, asegura que no puede hacer más. "Hay una huelga soterrada de los controladores, que se agrava porque sus compañeros no quieren sustituirles", explicó ayer un portavoz. Y añadió que desde el viernes están "en conversaciones con los trabajadores para llegar a un acuerdo", pero que "se trata de un conflicto laboral muy complicado". El motivo de la supuesta huelga es el recorte de las horas extraordinarias por parte de AENA, la empresa pública gestora del aeropuerto, tras la caída del tráfico aéreo, según fuentes del sector.

El controlador es una figura clave en un aeropuerto. Se encarga de organizar el tráfico de los aviones que entran y salen. El viernes, ocho controladores presentaron bajas médicas a AENA. Ayer, dos más del turno de mañana no fueron a trabajar alegando problemas de salud. Las bajas, según AENA, provocaron retrasos de hasta una hora y media el viernes y afectaron también ayer al funcionamiento del aeródromo. La demora media en la T-4 a las ocho de la tarde era de 62 minutos, y de 23 en las otras tres terminales.

Los pasajeros de vuelos internacionales con conexión en Madrid fueron los más afectados por el caos. Sus aviones, la mayoría operados por Iberia, no llegaron a tiempo a Madrid y perdieron su conexión. "Las compañías tienen que responder por sus retrasos. Nosotros sólo ponemos la infraestructura", insistió el portavoz de AENA. Iberia, por su parte, recordó que la gestora del aeropuerto mantuvo Madrid-Barajas funcionando "a la mitad de su capacidad". Y admitió que la huelga de celo de sus pilotos, sumada a la de los controladores, está generando un "un desastre total" que se prolongará también durante el día de hoy.

En estos dos días de retrasos y cancelaciones en el aeropuerto ha tenido que intervenir incluso la Guardia Civil. Un grupo de trabajadores de una oficina de tránsito de Iberia en la zona H de embarque de la T-4 fue escoltado el viernes por 20 guardias civiles, según explicó uno de los trabajadores de la compañía. Según su versión, más de 200 pasajeros se reunieron delante del mostrador de información de Iberia. "Estaban enfadados, pero tranquilos hasta que una señora empezó a insultarnos", asegura. Los viajeros entonces se tornaron violentos y los trabajadores se vieron obligados a "cerrar y llamar a la Guardia Civil". El enfrentamiento acabó con una persiana rota, la puerta del mostrador quebrada y los trabajadores huyendo, escoltados por los agentes, según el relato del hombre. Una compañera del joven tuvo una crisis nerviosa.

"Hoy [por ayer] ya voy con miedo", aseguró el hombre antes de entrar a su trabajo. "Si un piloto hace huelga o los de la torre de control no trabajan, los que trabajamos en tierra no podemos hacer nada", lamentó. Ayer, la Guardia Civil tuvo que intervenir de nuevo en la T-4 para impedir conflictos con los trabajadores de Iberia.

La Terminal 1 también registró problemas el viernes, según un portavoz de la Guardia Civil. El personal de las compañías aéreas pidió ayuda porque algunos pasajeros "empezaron a alterarse y a gritar". Como precaución, enviaron a 20 agentes de la unidad de seguridad ciudadana, pero no llegaron a entrar en la terminal. "Sólo fue necesaria la intervención del personal habitual", explicó ese portavoz.

Demoras de hasta 17 horas, la intervención de la Guardia Civil, horas y horas sentados en un avión sin despegar... Los pasajeros han tenido que aguantar de todo en estos dos días de caos. Muchos han perdido su vuelo y se han quedado sin vacaciones. ¿Ahora quién les compensa? AENA asegura que nadie ha tenido que esperar más de una hora y media por la baja de los controladores. El reglamento europeo 261/2004 sólo obliga a indemnizar los retrasos de dos horas o más. Iberia también se quita el muerto: "No sabemos qué parte de los retrasos es atribuible a nuestra huelga y qué parte a la de la torre de control".

Récords de espera

- El vuelo 3735 de Iberia procedente de El Cairo tendría que haber aterrizado a las 3.45. No lo hizo hasta las 19.47. En total, 16 horas.

- Iberia 6971 de Dakar, con escala en Gran Canaria. Hora de llegada: 6.50. Aterrizó a las 21.45. En total, 15 horas.

- El récord de tardanza se lo lleva otro vuelo de Iberia, el 6348 desde Guatemala. Hora de llegada programada: 14.25 horas. A las diez de la noche de ayer se esperaba para las 7.15 de hoy. En total, 17 horas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de enero de 2009

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