Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

"Nadie puede escapar de nosotros"

Un vuelo de la CIA con agentes libios hizo escala en Mallorca antes de ir a Guantánamo para amenazar a un preso

El rostro de los dos hombres que aparecían en la fotografía mostraba que habían sido torturados. Y junto a ellos sonreía el agente libio que exhibía la imagen a Omar Deghayes en su celda en Guantánamo. "No creas que estas fotos están trucadas. Son reales y el mundo es muy pequeño. Nadie se puede esconder de nosotros. Tu problema no es con los norteamericanos, tu problema es con nosotros. Aquí no puedo hacer nada, pero si vuelvo a verte te mataré si tú no me matas a mí antes".

Los agentes libios que, según relató el preso Omar Deghayes, se despidieron así de él tras interrogarle y amenazarle en su celda de Guantánamo llegaron a la base militar cubana a bordo de un avión fletado presuntamente por miembros de la CIA que hizo escala el 7 de septiembre de 2004 en Palma de Mallorca. El aparato regresó al aeropuerto español el día 15 del mismo mes, justo después de que la comitiva libia terminara su misión, y su tripulación permaneció en la isla durante dos días.

"¿Sabían algo los españoles?", se pregunta una investigadora

El traslado de estos agentes libios es otra prueba más de cómo los aeropuertos españoles, y en especial el de San Joan en Palma de Mallorca, sirvieron de cómoda e imprescindible escala hacia la tortura. Desde este aeropuerto partieron también los vuelos que trasladaron a dos personas secuestradas en Europa. La fiscalía de la Audiencia investiga éste y otros vuelos civiles fletados por la CIA para trasladar a prisioneros o secuestrados hasta cárceles secretas en Europa y África. Los vuelos tuvieron lugar entre 2002 y 2005 y no están relacionados con los aviones militares norteamericanos que en el mismo periodo condujeron a centenares de presos talibanes desde Afganistán a la base estadounidense de Guantánamo.

El avión norteamericano que trasladó a los hombres del coronel Gaddafi es un Executive Jet Gulfstream IV N8068V propiedad de la compañía privada norteamericana Richmore Aviation cuyo propietario ha reconocido que alquila sus aparatos a la CIA. Despegó del aeropuerto internacional Dulles de Washington a las 00.41 del 6 de septiembre de 2004 y llegó a Mallorca a las 08.01 del 7 de septiembre. El aparato permaneció casi 10 horas en el aeropuerto español y despegó rumbo a Trípoli (Libia) a las 17.50, donde aterrizó a las 19.23 del mismo día. Estuvo allí una hora y media, el tiempo suficiente para recoger a los agentes libios, y a las 20.58 voló hacia Guantánamo, donde llegó a las 7.23 del 8 de septiembre.

Entre el 9 y el 11 de septiembre de 2004, Omar Deghayes, de 36 años, recibió la visita de los oficiales libios que le interrogaron varias veces sobre su pasado en este país y su relación con la yihad. Omar dejó Libia en 1986 y se trasladó con su familia a Brighton (Reino Unido) después de que su padre fuera asesinado por el régimen de Gaddafi. Su detención en Pakistán, donde fue vendido por cazarecompensas, y un vídeo de yihadistas en Daguestán en el que supuestamente aparece le condujeron hasta Guantánamo. Esa película fue entregada por la policía española a agentes de EE UU, ya que Omar había residido en Madrid y se había relacionado con la célula islamista del sirio Imad Eddin Barakat. Según relató el preso de Guantánamo a su abogado Clive Stafford, aquellos hombres torturados que aparecían en las fotografías que le exhibió el agente libio eran Sami Abu Munder y Abdullah Sadi. El espía le aseguró que los había perseguido a través de China e Irán hasta lograr su entrega al Gobierno de Gaddafi. "Nadie se puede escapar de nosotros", le recordaron mientras exhibían aquellas fotografías. Según el relato de Deghayes a sus abogados ingleses, los agentes libios interrogaron en Guantánamo a otros presos de esta nacionalidad. Dos de ellos, Ismail Alkhamsi y Abdul Rauf, tuvieron experiencias similares. Les acusaron de conspirar contra Gaddafi y amenazaron con perseguir a su familia en Libia. "Aunque no quieras hablar, pronto nos volveremos a ver. No hay un solo lugar ni país en el mundo donde te puedas refugiar. Pronto me verás en Tdaida o en Abuslaim, (cárceles libias)", advirtió uno de ellos a Rauf. El 15 de septiembre, terminada la misión en Guantánamo, el avión civil de la CIA despegó a las 9.08 y llegó a Trípoli a las 19.14. De nuevo el tiempo suficiente para devolver a su país a los agentes de Gaddafi. Una hora y media más tarde, el avión despegó rumbo a Mallorca adonde llegó a las 22.29.

La tripulación registrada en España durante la ida y la vuelta la formaban los pilotos Jerry Allen Bostick y Allen Christopher Oletta y los ciudadanos norteamericanos James Robert Harken, Tony David Cleary, Betty Michelle Hall, Jeffrey Wayne Yates, John Beau Ripley, Kathleen Tiernan Wilis, todos nombres falsos, según asegura la ONG Reprieve. El fiscal Vicente González Mota investiga la identidad de los pilotos y tripulantes de estos vuelos. Después de dos noches en Palma de Mallorca, a las 10.25 del 17 de septiembre la tripulación del avión Gulfstream que llevó a los agentes de Gaddafi hasta Guantánamo voló de regreso a Washington. El aparato N8068V aterrizó en el aeropuerto Dulles a las 18.03. Los abogados de Deghayes se preguntan si los agentes libios tuvieron algún contacto con los españoles "antes, durante o después de aquel viaje a Guantánamo con escala en Mallorca". "¿Acompañó algún agente español a los libios en aquel viaje? ¿Compartieron información?", pregunta la investigadora de Reprieve Clara Guttergide desde su despacho en Londres.

El avión que trasladó a los agentes libios a Guantánamo sirvió también para conducir en diciembre de 2001 a dos egipcios que vivían en Estocolmo (Suecia) hasta El Cairo (Egipto). Y para conducir hasta Afganistán a un jordano y un iraquí que residían en Reino Unido y que viajaron a Gambia. Todos fueron detenidos y entregados al margen de la ley.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de diciembre de 2008