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China e India aceptan contener sus emisiones

La Cumbre del Clima señala objetivos concretos para los países emergentes

La lucha contra el cambio climático dio ayer un paso adelante en la Cumbre del Clima de Poznan (Polonia). Un paso enrevesado, complicado, rebuscado, inextricable -como la ONU- y cuyo alcance se podrá valorar con el tiempo. Aunque los 187 países reunidos se dejan el grueso de la negociación para el año que viene, en el texto acordado se alude por primera vez a cifras concretas de limitación de emisiones de gases de efecto invernadero para los países emergentes, como China e India: tendrán que limitar sus emisiones entre un 15% y un 30% en 2020 respecto a la tendencia actual. Es decir, podrán crecer, pero a menor ritmo. La secretaria española de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, que hizo público el acuerdo, destacó que la cumbre "avanza en la dirección correcta pese a la crisis económica".

EE UU, que acude como observador, no ha puesto ninguna objeción

El acuerdo no menciona el almacenamiento y captura de CO2

Los países reunidos para renovar el Protocolo de Kioto han pactado un texto en el que citan otro del presidente del grupo que dice que los países emergentes deberán limitar sus emisiones en 2020. Es decir, el acuerdo no da cifras, sino que alude a otro informe que sí lo hace. Formalmente sólo "toma nota" de los rangos de emisiones de ese trabajo, que son los que recomienda el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC). Cuando el pasado 20 de octubre la UE propuso esa limitación, China primero protestó, y luego en Poznan le restó importancia al asegurar que sólo era la petición de los científicos.

La fórmula de la cita enrevesada no es nueva. En Bali, EE UU aceptó que el acuerdo mencionara una drástica reducción de emisiones siempre que fueran en un pie de página. Hoy, esos recortes para los países desarrollados ya van en el texto principal. EE UU no forma parte del grupo que ha negociado este acuerdo, ya que al no haber ratificado el Protocolo de Kioto sólo acude a Poznan como observador. Pero Ribera señaló que no ha puesto ninguna objeción.

El texto supone un avance respecto a lo acordado hace un año en la Cumbre del Clima de Bali, ya que allí los países en desarrollo aceptaron que limitarían sus emisiones -a cambio de enormes sumas de dinero y tecnología- pero no pactaron ninguna cifra. Ahora ya hay un rango de emisiones para los países ricos y otro para los emergentes. Por primera vez en la negociación del cambio climático, todos los participantes han puesto sobre la mesa los números a los que están dispuestos a llegar. Esa alusión es lo que ha permitido desbloquear la cumbre, ya que el día anterior Japón, Canadá, Australia y Nueva Zelanda habían puesto en peligro hasta el objetivo pactado hace un año de reducir las emisiones de los países desarrollados entre un 25% y un 40%.

El acuerdo lanza también un mensaje al Senado de EE UU, que debe ratificar cualquier acuerdo que sustituya al de Kioto, y que en 1997 votó por 95 a 0 en contra. En la Cámara alta, republicanos y demócratas han dejado claro que no aceptarán ningún acuerdo que no incluya a China e India. El texto pretende servir de apoyo a Obama si de verdad decide apoyar el tratado que a partir de 2012 remplace al actual.

Los países en desarrollo han tenido que ceder porque están convencidos de que si no hacen nada Europa y EE UU les impondrán medidas proteccionistas y, de alguna forma, gravarán los productos que importen con el argumento de que contaminan más. Además, los informes científicos demuestran que sin límites en China o India de nada servirían los esfuerzos de los demás. "Sólo con los países desarrollados, por muy responsables que seamos, no podríamos solucionar el problema", resumió Ribera. La cumbre queda pendiente de la decisión de la UE de reducir las emisiones un 20% en 2020, y que se escenificará como el liderazgo de la UE en la negociación.

El acuerdo ha dejado fuera también aspectos importantes como la captura y almacenamiento de CO2. Algunos países como Arabia Saudí o Australia querían incluirlo ya en la oferta de la ONU para reducir emisiones, y la UE proponía hacer plantas experimentales, pero otras naciones, como Brasil, se oponían. Al final no hay en el texto ni una línea de una de las tecnologías con mayor potencial para mitigar el cambio climático. El IPCC afirma que el almacenamiento permitirá captar entre un 20% y un 40% de las emisiones mundiales en 2050.

Es posible que Arabia intente reabrir el tema en la reunión de los ministros que hoy comienza. Ribera se mostró sorprendida por el hecho de que Asia haya elegido como representante a Arabia Saudí, el primer productor mundial de petróleo y que, por tanto, no está en la vanguardia de la lucha contra el calentamiento.

Lo que también quedará en el aire es cómo los países ricos compensarán a los tropicales por conservar sus bosques. Hay acuerdo en que debe haber acuerdo, en que frenar la deforestación es esencial (ya que actualmente supone el 20% de las emisiones). Pero no está claro si se debe hacer con un fondo que se dé directamente a los países o si se podrán compensar las emisiones en los países ricos mediante inversión en las junglas tropicales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de diciembre de 2008