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Un naufragio en Lugo deja tres muertos y cinco desaparecidos

El pesquero 'Rosamar' se fue a pique a 24 millas de la costa

Una vía de agua o el propio temporal son las hipótesis que se barajan para explicar la tragedia del pesquero Rosamar, que ayer se fue a pique 24 millas al norte de Burela (Lugo) causando la muerte de tres marineros. Otros cinco continúan desaparecidos y cinco más pudieron ser rescatados con vida y trasladados al Hospital de A Coruña. El Rosamar era un arrastrero de bandera portuguesa propiedad de armadores del puerto de Burela. "En otras ocasiones se ha salido a faenar en peor situación", declaró el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores del puerto lucense, Basilio Otero. "No hay que echarle la culpa al temporal".

Eran las cinco de la madrugada del viernes cuando el Rosamar salió del puerto de Burela con 13 tripulantes, ocho portugueses y cinco indonesios, para pescar en aguas del Cantábrico merluza y chicharro. Casi tres horas después, se fue a pique por causas desconocidas y activó la radiobaliza. Uno de los tres armadores, también propietario de la empresa Pescaderías Labayén con sede en la localidad portuguesa de Matosinhos, cercana a Oporto, confirmó el siniestro de la embarcación. Según el secretario general del Mar, Juan Carlos Fragueiro, los equipos de rescate tardaron diez minutos en movilizarse.

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Hasta el lugar del naufragio se desplazaron medios aéreos y marítimos. El helicóptero Pesca II, de la Consellería de Pesca de la Xunta de Galicia y con base en Celeiro (Lugo), consiguió rescatar con vida a cinco tripulantes del Rosamar: cuatro portugueses y un indonesio. El primer rescate se produjo a las 10 de la mañana. Entre los supervivientes se encuentra un sobrino del patrón del Rosamar, Sérgio Da Silva, de 29 años. El patrón, Mário Castanho Da Silva, de 53 años, es una de las víctimas.

Los medios de rescate también avistaron a otros tres tripulantes, ya muertos, atrapados en las redes de la embarcación. Los cuerpos fueron izados a bordo por una de las embarcaciones de Salvamento Marítimo alrededor de las 14.15 horas de ayer.

Las labores de rastreo continuaron más tarde con el helicóptero Helimer Cantábrico, el avión Rosalía de Castro, los remolcadores María de Maeztu y Hermanos García Nodal y dos barcos de intervención rápida de Salvamento Marítimo, que no lograron localizar a ninguno de los cinco desaparecidos. A última hora de ayer estaba previsto que aumentasen los medios aéreos y marítimos para la jornada de hoy.

El patrón del Rosamar, Mário Castanho Da Silva, era, según su propia familia, que se desplazó de Portugal a A Coruña, un marinero experto, que llevaba en el mar desde los 14 años y era patrón desde los 25. "Era un hombre que lo sabía todo de la pesca de arrastre", declararon. La mayor parte de los marineros portugueses del Rosamar son oriundos de As Caixinhas (Vila do Conde), a unos kilómetros de Oporto. "Por desgracia, estas cosas no fallan nunca; pero bueno, la gente de la mar tenemos que ir a trabajar de todas maneras y a veces el mar no nos deja", sollozó el patrón de la Cofradía de Pescadores de Burela, Basilio Otero.

Hoy o el próximo martes, una comisión permanente dependiente del Ministerio de Fomento y presidida por el subdirector general de Seguridad Marítima y Contaminación, Francisco Suárez-Llanos Galán, se encargará de tomar las primeras declaraciones a los cinco marineros rescatados ayer con vida para intentar aclarar las causas del naufragio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de diciembre de 2008